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Contralor sanitario recalcó que de 10 establecimientos privados en El Tigre, ocho no se han puesto a derecho con el Ministerio del Poder Popular para la Salud en Caracas


Las fallas permanentes en el sector salud continúan dando de qué hablar en todo el entorno nacional; en esta oportunidad, hasta las clínicas privadas se portaron mal.
Y es que tal parece que, cual canción de Juan Luis Guerra, a las mismas se les “subió la bilirrubina” y, desde hace más de un año, mantienen vencida la cédula de identidad que les permite prestar un servicio de forma legal en el país: el registro sanitario.

La autoridad regional del Servicio Autónomo de Contraloría Sanitaria (Sacs), Renny Valdez informó que todos los centros privados que hacen vida en Anzoátegui (50 en total) carecen de registro sanitario.

Aseguró que, de esa cantidad, el 40% (20 clínicas) no se han puesto a derecho ni siquiera con la Conformidad de Aprobación del Proyecto de Establecimientos Hospitalarios con Cirugías, el cual debe ser aprobado previamente por el Ministerio del Poder Popular para la Salud en Caracas.

Explicó que este informe deben presentarlo todos los centros de salud que tengan quirófanos para comprobar que la ingeniería, arquitectura y área médico funcional, sea la misma en planos y en la realidad.

“Hasta tanto el Ministerio de Salud no apruebe esos planos, lamentablemente Contraloría Sanitaria no puede emitirle el registro sanitario a esas clínicas. Como estos 20 centros no están haciendo sus trámites, no tendremos más contemplaciones y cuando inspeccionemos nuevamente serán cerrados si comprobamos que aún no están montados en la ejecución de esos informes”, afirmó.

Recalcó que, en estos casos, también se les puede otorgar multas -máximo de 2 mil 500 unidades tributarias (UT); es decir 442 mil 500 bolívares-.

El resto
El contralor sanitario puntualizó que, con respecto al 60% restante (es decir 30 clínicas), estas no serán multadas ni sancionadas porque ya presentaron ante el ente máximo de la salud su proyecto y esperan porque la oficina de Contraloría Sanitaria a escala nacional los apruebe.

Indicó que a la mayoría se les ha retrasado el proceso porque han tenido que hacerles reestructuraciones a sus planos, sobre todo en el área de arquitectura e ingeniería.

“Eso lleva tiempo y hasta que no esté todo perfecto el ministerio no nos da luz verde para tramitar el registro sanitario”, agregó.

Refirió que uno de los municipios que presenta el mayor problema es Simón Rodríguez -zona sur de Anzoátegui- debido a que de 10 clínicas que hay, solo dos tienen sus proyectos introducidos en el ministerio; el resto (8) no se han puesto a derecho.

El Norte intentó conocer la versión de las autoridades de las distintas clínicas que laboran en el eje metropolitano de Anzoátegui, pero alegaron no estar autorizadas para dar declaraciones a los medios de comunicación.

Sin embargo, una fuente médica quien prefirió mantener su nombre en reserva por temor a represalias, aseguró que no le hablaría al equipo reporteril “para no buscarse problemas con el Servicio Autónomo de Contraloría Sanitaria (Sacs) en el estado”.

En servicios
Para la ingeniero Laura Pérez, la atención que reciben diariamente los pacientes en las clínicas privadas es cada vez más deficiente.

Aún recuerda el día en que acudió a un centro de salud porque no resistía el dolor en los riñones. Todo apuntaba a un padecimiento de cuidado: cólico nefrítico.

Señaló que, tras ingresar por el área de emergencia y dar a conocer sus síntomas, la respuesta de la enfermera que la atendió la dejó helada.

“Muy bien señorita, pero antes de atenderla pase por caja y si tiene seguro lo activa o, en su defecto, comunica que viene a emergencia para que luego cancele por los servicios. Eso fue lo que me dijeron, ni siquiera me prestaron los primeros auxilios”, relata Pérez.

Una situación parecida la vivió el abogado Richard Villalba. El hombre narró que hace aproximadamente dos meses acudió a un centro de salud privado porque no resistía un cuadro de amibiasis y, en medio del malestar, tuvo que cancelar para ser atendido.

“Yo ni supe cuánto fue lo que pagué. Lo único que pensaba era en mi dolor y malestar. Ya uno no sabe adónde acudir porque en el sector público nunca hay nada y la espera es mayor y en el privado simplemente están pendientes del dinero, si no lo tienes te mueres”, prosiguió.

El especialista en Gerencia de Servicios de Salud, Miguel Guevara explicó que los servicios de emergencia de los sectores públicos y privados, se rigen por las distintas leyes –de ejercicio de la medicina y la enfermería- Normas Nacionales y Códigos de Deontología; además de los tratados internacionales a los cuales Venezuela está suscrita.

Apuntó que todo ello conlleva a estructurar y cumplir los protocolos de atención centrados en los pacientes. “A todos los pacientes con emergencias absolutas y urgencias, se les debe brindar los primeros auxilios independientemente de su situación financiera o aval o no de una aseguradora”, especificó.

Resaltó que hay situaciones que se presentan que no son emergencias sino casos electivos que deben referirse a una consulta externa programada a través de citas.

Guevara insistió en que primero se estabiliza la situación clínica o quirúrgica del paciente, prestándole los primeros auxilios; posteriormente se le indica a los familiares del paciente que inicien los trámites administrativos para cubrir la atención y, de ser necesario, el ingreso.

“Si el paciente no tiene la posibilidad de cubrir los gastos, luego de ser estabilizada su situación, la clínica debe canalizar un cupo en un centro de salud público que permita atender al paciente”, profundizó.

Los representantes de la Asociación de Clínicas y Hospitales (Avch), tampoco quisieron rendir declaraciones; sin embargo, en noviembre de 2014 las autoridades resaltaban que la inflación y la devaluación inciden en la atención segura, oportuna y de calidad; además de la excesiva demanda a que están sometidos los servicios del sector.

Ajustados
La autoridad regional de Contraloría Sanitaria, Renny Valdez expuso que solo tres clínicas privadas de Anzoátegui (de las 50 en total) cumplen con los estándares internacionales en un 95% de efectividad.

Explicó que entre las normas a cumplir está la adecuación de quirófanos, áreas de hospitalización y consultorios. Añadió que, por ejemplo, en el caso de los consultorios, estos espacios deben de tener un promedio de 16 metros cuadrados con baño tanto dentro como en el área de espera.

Recordó que, en los últimos tres años, han sido cerrados algunas áreas y servicios de quirófanos en 15 centros médicos privados de Anzoátegui.

¿La razón? No cumplen con las leyes, decretos y normas emanados por el Estado a través del Ministerio de Salud.

“Estas clínicas fueron de las ciudades de El Tigre (4), Puerto La Cruz (4), Lechería (3), Cantaura (3) y Barcelona (1)”, apuntó.

El inspector de salud pública, Carlos Leal señaló que este despacho no tiene un número determinado de inspecciones cada 12 meses y manifestó que solo reciben una denuncia al año por parte de los mismos usuarios.

Expresó que las personas se quejan pero a través de terceros, y así ellos no pueden acatar el problema de inmediato.

“Invitamos a todos los usuarios que tengan alguna queja o denuncia a que por favor, se acerquen a la oficina de Contraloría Social en Salud Pública y con gusto los atenderemos”, afirmó.

 

Patricia Aponte
Patricia.aponte@elnorte.com.ve

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