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El 27 de abril el oso Polar se convirtió en prisionero de una cueva: la planta de cervezas en Barcelona se paralizó. Ha pasado más de un mes desde que los aproximadamente dos mil trabajadores regionales están suspendidos de sus funciones. La malta y la bebida etílica del tradicional oso ya no se encuentra en la calle.

En conjunto con las otras tres sucursales en Valencia, Caracas y Maracaibo, agrupan 10 mil empleados directos y 300 mil indirectos que están en el “limbo”.

Su sustento peligra, por eso exigen respuestas. Un sector clama al Gobierno nacional por su liberación. Piden que otorguen divisas para importar materia prima. Otros demandan a los propietarios de Empresas Polar que respeten las leyes establecidas por la Ley Orgánica del Trabajo.

Se estima que en julio se reactiven las plantas. Lorenzo Mendoza, presidente ejecutivo del grupo empresarial, informó que la producción de cerveza y malta arrancará en la primera semana de julio, gracias a un préstamo en dólares que la compañía contrató utilizando un activo de su propiedad como garantía.

Indicó que la empresa obtuvo el préstamo de 35 millones de dólares de la institución financiera internacional BBVA, y usó como garantía las acciones en Inversiones Banpro International Inc. N.V. Curacao, en la que Empresas Polar participa desde 1984.

La situación de la cervecera no es única. Son muchas las empresas que han tenido que apagar sus plantas por la falta de divisas y se enfrentan a la última consigna presidencial de: “planta parada, planta tomada”, por lo que desde la Asamblea Nacional aprobarán en segunda discusión, a mediados de este mes, la Ley de Producción Nacional.

El presidente de la comisión de finanzas del parlamento, Omar Barboza, explicó que esta nueva legislación protegería jurídicamente la propiedad privada, por lo que compañías como Polar serían beneficiadas bajo el amparo de la norma.

El diputado detalló que en realidad tratan de evitar lo que califica de confiscaciones y robo. Contrastó que el marco legal aprueba las expropiaciones que son en beneficio general o por obra pública, y que además son compradas a precios justos.

Aunque no dio cifras, desestimó que estas hayan sido las intenciones en la “mayoría” de procedimientos que realizaron en compañías como Café Madrid y Lácteos Los Andes.

En protesta apolítica exigen materia prima para trabajar

Voluntariamente los trabajadores se han ido a las calles para exigir al Gobierno que otorgue Divisas Complementarias (Dicom) para importar materia prima. Esa es la razón que da la preventista de Polar, Jaqueline Mubaied, para explicar la génesis de las manifestaciones.

Para rechazar las aseveraciones de que Empresas Polar ha malversado dólares, la trabajadora explica que en realidad la compañía nunca ha tocado billetes verdes, pues el Gobierno nacional es intermediario con los proveedores y son ellos quienes les cancelan directamente. Polar solo paga en bolívares al órgano competente.

Es por eso que exigen, como venezolanos y trabajadores, que se responda a las peticiones, pues recuerda que la empresa representa el 3% del producto interno bruto de Venezuela.

“Hablan de que ‘se acabó el alcohol’ pero no están viendo la cantidad de corazones venezolanos desempleados, las contribuciones que hacemos con impuestos, los aportes sociales, somos el 3% del Producto Interno Bruto”, recuerda Mubaied.

Sindicato asegura que Polar viola leyes del Trabajo

A pesar de que admite desconocer los procesos de pago, costos y formas de producción, el secretario del Sindicato de Trabajadores de la Industria de las Bebidas de Polar, Mauricio Barrero, rechaza la forma en la que está actuando la empresa.

Según Barrero, la compañía estaría violando la Ley, pues aún no habría notificado al Ministerio del Trabajo sobre los términos en los que se están manejando las suspenciones de los beneficios laborales y el vencimiento de contratos colectivos.

Comentó que mensualemente solo estarán percibiendo un salario de Bs. 16.000. Por lo que exigen a Polar que produzca los insumos que necesite para normalizar los puestos de trabajo.

“Cervecería Polar solo se ha dedicado a la política. Pedimos que dejen de politizar las cosas. Prácitcamente dicen que las cosas se van a solucionar cuando salga Maduro. Aún no he visto a Lorenzo Mendoza haciendo peticiones o sentándose en mesas de diálogo como lo han hecho otros empresarios del país”, reclama Barrero.

Temen que paralización se extienda a otros productos

Varios consumidores coinciden en lo mismo: los únicos productos que ven en las colas diarias son los de Empresas Polar. Al ama de casa Juana Velásquez le resulta atemorizante pensar en que el paro de la cervecería pudiera extenderse a las demás plantas alimentarias que maneja la compañía.

Esto por las recientes declaraciones en las que aseguran tener materia prima hasta finales de mayo para producir harina precocida.

Velásquez relata el drama que ha visto entre sus conocidos: muchos no encuentran qué comer.

“¿Quién está atentando contra el pueblo? el mismo gobierno. Yo no sé dónde vive (Nicolás) Maduro, pareciera que no estuviera viviendo en Venezuela. Ya basta de expropiar, por eso estamos como estamos”, rechaza Velásquez.

La mujer se une a la petición de que se otorguen dólares para importar insumos, de lo contrario dilucida que los venezolanos pasarán más hambre.

Por último, se preguntó dónde están las bolsas de comida que las autoridades prometieron.

Creen que Polar debe generar sus propias divisas

Para otros compradores, Empresas Polar debería generar sus divisas para importar la materia prima con la que trabajan.

En eso coincide la consumidora Aída Bruzual, quien cree vehemente que el Gobierno nacional no tiene la obligación de subsidiar a las empresas, haciendo alusión a la aprobación de dólares que están bajo el control exclusivo de la administración pública.

Aunque asegura no estar de acuerdo con una posible expropiación -por ser mucha carga para el Estado-, cree que la paralización en las plantas de cerveza y malta no afecta al país por no tratarse de prioridad.

Sobre la posibilidad de que la producción de la harina precocida también se detenga, dice que “siempre habrá alternativas, se consiguen carbohidratos por montón”.

Asegura que le duele la situación por los trabajadores, pero dice no haber visto a la comunidad apostada en protesta.

Por último, Bruzual recomienda que gobierno y empresa dialoguen, pues “deben dejarse de niñerías”.

Katherine Carrizales/ECS
katherine.carrizales@elnorte.com.ve

Redacción El Norte
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