Al menos nueve muertos dejó el huracán Otto a su paso por el norte de Costa Rica y el sur de Nicaragua, informaron este viernes fuentes oficiales.

“La cifra de personas fallecidas es de nueve, hemos levantado ocho cuerpos, solo nos queda uno pendiente”, dijo el director del Organismo de Investigación Judicial (OIJ), Walter Espinoza, en conferencia de prensa junto al presidente Luis Guillermo Solís y otros altos funcionarios.

El huracán Otto quedó ingresó al país desde Nicaragua en categoría 2, con vientos superiores a los 155 kilómetros y una cantidad de lluvia jamás vista por los costarricenses.

Upala, provincia de Alajuela, fronteriza con Nicaragua, es uno de los sitios con mayores consecuencias: casas destruidas, inundaciones, barro por todos lados, escombros, derrumbes, fallecidos y desaparecidos.

Las aguas inundaron ese cantón de 45.000 habitantes, dedicado principalmente a la agricultura y la ganadería, luego de que la tarde y noche del jueves, en tan solo seis horas, lloviera 200 litros por metro cuadrado, equivalente a lo que debía caer en un mes completo de invierno.

La fuerza de los vientos y la lluvia dejó incomunicadas a varias pequeñas comunidades en los cantones de Upala y Bagaces, así como vías cortadas por derrumbes de tierra, caída de árboles o puentes caídos.

En medio de la oscuridad de la noche del jueves y la madrugada de este viernes, los cuerpos de socorro lograron ingresar a la anegada Upala y brindar asistencia a cientos de personas y recatar a muchos que se encontraban encima de los techos de sus vehículos o de sus casas.