Según representantes del sector salud, personal enfermero y médicos, se han vuelto el blanco de atracos


Además del déficit de insumos médicos, equipos y personal especializado, los centros de salud deben enfrentarse a otros problemas por causa en la inversión de los valores y la descomposición social: la violencia e inseguridad.

Mayoría de las agresiones son de familiares.

Cuando llega la noche, el personal de guardia en los centros públicos y privados ruega porque no se presenten emergencias que atender, no como un acto de altruismo, sino para procurar el bien propio. Cerrar las puertas que dan acceso a la emergencias, se ha convertido en su mejor estrategia para mantenerse a salvo.

La diputada nacional y miembro de la subcomisión de salud del Parlamento, Oneida Guaipe, reiteró que los robos que se registran en los centros de salud ya no atentan solo contra la integridad de los pacientes sino que el personal médico y de enfermería se ha convertido en su blanco obligado.

Señaló que en el complejo hospitalario Luis Razetti se reporta entre cuatro y cinco atracos por noche.

“Los familiares de los pacientes salen a buscar medicinas y cuando llegan son sorprendidos por delincuentes que les quitan todo lo que pueden. Hasta en emergencia se han dado atracos a los propios pacientes”, expresó.

8:00 de la noche es la hora en la que comienza el toque de queda impuesto por los mismos trabajadores en los ambulatorios de la zona norte, según el miembro directivo del Sindicato Nacional de Empleados Públicos de la Salud (Sunep-sas), Javier Pedrique, quien mencionó que ese ha sido el mecanismo de defensa puesto que los cuerpos policiales no han podido combatir el auge delictivo.

En el ambulatorio Alí Romero de Barcelona, para ser atendido tiene que salir el enfermero a ver cómo luce el visitante. Luego, da “luz verde” al ingreso, pero solo con un acompañante, de acuerdo con Carmen Velásquez.

El encargado de la oficina de atención al ciudadano del Alí Romero, Luis López, indicó que la emergencia se mantiene abierta las 24 horas, pero que sí solicitaron resguardo a la policía del estado, con dos funcionarios para evitar agresiones y robos al personal.

“Los fines de semana nos limitamos a decir que no hay nada, porque llegan heridos acompañados de grandes grupos que muestran actitud violenta y tememos que al atenderlos, terminamos agredidos”, comentó una médico del ambulatorio de Tronconal V que prefirió no identificarse.

Allí, según la profesional, hace tres meses, hurtaron su estetoscopio y tensiómetro mientras prestaba auxilio a un accidentado en moto.

Destacó que cuando llegan heridos de bala o por puñaladas, primero llaman a los cuerpos policiales o los remiten a otros centros “para no tener que lidiar con estas personas”.

La presidenta del Colegio de profesionales de la Enfermería, Zuleima Cuibas, denunció a finales de 2016, que cerca de 10 agresiones se cometen por semana contra el personal de los centros de salud.

Para evitar estas incidencias, 200 efectivos de Polianzoátegui se mantienen desplegados en los recintos del sistema público de salud en la entidad, según el director del cuerpo policial, Antonio Briceño.

Destacó que en la zona norte, 100 funcionarios resguardan los ambulatorios, hospitales, centros de diagnóstico y los otros 100 se mantienen desplegados en las zonas sur, oeste y centro. Mencionó que en lo que va de año, 20 denuncias han sido tramitadas por pacientes y personal médico, que han resultado en la detención de 15 personas.

Explicó que estas denuncias han sido en los cuatro municipios del eje metropolitano, puesto que son las coordinaciones de las otras zonas, las que se encargan de registrar las denuncias de sus sectores.

Sin embargo, la sustracción de insumos se sigue registrando en los centros asistenciales.

200 efectivos de Polianzoátegui se mantienen desplegados en centros de salud para brindar seguridad.

20 denuncias por robo y agresiones han sido reportados por autoridades policiales durante 2017 en zona norte.

8:00 de la noche es el horario para el cierre de las puertas en emergencias.

Yosemarys González
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