El británico tenía que ganar para concluir el año en el pináculo del tenis mundial y cumplió ante su irreconocible rival serbio

El tenista británico Andy Murray conquistó su primer Masters al vencer en Londres a un Novak Djokovic irreconocible (6-3, 6-4) y acabará la temporada como número uno mundial.

Solo el serbio, número dos del mundo, podía arrebatarle el trono, pero Murray aprovechó su debilidad en un partido menos intenso de lo que se esperaba y que apenas duró 1 hora y 42 minutos.

Murray rompe el “triopolio” ejercido por Rafael Nadal, Federer y Djokovic: en los últimos 12 años el Nº 1 estuvo en manos de uno de los tres.

“Ha sido un día muy especial”, sentenció el escocés.

En cambio, Djokovic prosiguió su otoño catastrófico -no gana un torneo desde Toronto, en agosto y perdió el Nº 1 hace dos semanas-, cometiendo 30 errores no forzados y sirviendo solo un “ace” en todo el partido.

“Ha sido un año fantástico para mí, sobre todo los seis primeros meses”, dijo el ex-número uno.

Eso que el serbio llegaba más fresco a la final, tras haber barrido en 66 minutos en semifinales al japonés Kei Nishikori, mientras el británico libraba una batalla de 3h38 con el canadiense Milos Raonic, en la que tuvo que salvar una bola de partido.

La semi de Murray fue el partido más largo de la historia del torneo. En total, Murray había pasado casi 10 horas en la cancha en sus cuatro partidos, y Djokovic 6 horas y media.

Dada la diferencia, sorprendió mucho que Djokovic no imprimiera un ritmo endiablado al partido, como en semifinales.

Al contrario, apenas hubo intercambios largos, o subidas a la red. Los punto morían al poco de iniciarse con fallos poco habituales, como el “smash” que Djokovic cometió con todo a su favor en el sexto juego, que acabó con la primera ruptura de servicio a favor de Murray (4-2).

El escocés, que nunca había jugado una final del Másters, debió sorprenderse de verse en una posición tan favorable ante quien le había ganado en cinco ocasiones.

Así, en la segunda manga, rompió el servicio de Djokovic nada más empezar. Para el resto, estaba el serbio, que concedió la segunda ruptura en el quinto juego con una doble falta.

El serbio y el británico tienen la misma edad, 29 años, y una vida compartida en las canchas de tenis, en las que se habían medido hasta hoy en 34 ocasiones, con 24 victorias para el primero y 10 para el segundo.

AFP
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