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El comandante general del Cicpc en Anzoátegui, Lisandro Alfonzo, explicó que diseñan planes especiales para que las personas evite ser víctimas de robos, estafas y extorsiones a través de páginas web y redes sociales


En los últimos años, la tecnología ha dado vuelcos significativos en su avance a escala global.

Cada día son más los trámites, compras y servicios que se realizan o se ofrecen digitalmente, debido al alto impacto que ha desencadenado el uso de equipos móviles de última generación, tabletas y/o laptop con conexión a internet de manera inmediata.

Sin embargo, y a pesar del poco tiempo que se invierte para realizar operaciones online (en línea), adquirir bienes y productos por esta vía ha servido para que cada día aumente la cantidad de víctimas por estafas electrónicas, robos o extorsiones realizadas por bandas organizadas que operan en el mundo.

El estado Anzoátegui no se escapa de esta realidad, siendo la zona metropolitana (Puerto La Cruz, Barcelona, Lechería y Guanta) las ciudades con mayor número de casos reportados en doce meses.

17 % más alto
En Venezuela, el único ente de seguridad que se encarga de recibir y tramitar denuncias por delitos electrónicos de cualquier índole es el Cuerpo de Investigaciones Científicas, Penales y Criminalísticas (Cicpc), por medio del Departamento de Brigada de Delincuencia Organizada, que se encuentra operativo en cada estado.

El comandante general del Cicpc anzoatiguense, Lisandro Alfonzo, informó que en la entidad, en los primeros cinco (5) meses de 2015, este tipo de delitos han aumentado en un 17 % en comparación con 2014.

“En 2014 se contabilizaron 68 denuncias en nuestro ente. Pero esta cifra ha aumentado, ya que durante el mismo periodo de 2015, hemos recibido 82 denuncias”, detalló.

Para Alfonzo, estas cifras subieron debido a la aparición de las redes sociales.

“Podemos observar que en las redes sociales más usadas como Facebook, Twitter o Instagram cada día son más las personas que crean cuentas en dichas redes para vender productos u ofrecer servicios. El problema está que aunque muchos de los vendedores son honestos y consiguen en internet una forma de trabajo extra, también son muchos los estafadores que embaucan a los compradores y, lamentablemente, por uno pagan todos”, enfatizó el Director del Cicpc.

Por ciudad
Entre enero y mayo de 2015, la ciudad que presentó el mayor número de delitos electrónicos internet fue Barcelona, con un total de 35 casos denunciados. Seguido del municipio Juan Antonio Sotillo, con 20, y El Tigre lideró la zona sur con 11 situaciones similares.

Para el comandante general del Cicpc, Lisandro Alfonzo, estos casos, que no son denunciados por los ciudadanos, son pocos en comparación con estafas y robos realizados a diario.

“Las personas deben denunciar ante nuestros organismos, porque es la única manera de frenar a las bandas que realizan este tipo de acciones por páginas web y redes sociales”, destacó.

Alfonzo explicó que durante este año han detenido a estafadores gracias a las denuncias realizadas a tiempo por las víctimas.

“Hubo un caso hace unos meses de una señora a quien le robaron un teléfono en Barcelona. Al día siguiente del robo, se metió en la página de Mercadolibre y notó que su celular estaba siendo ofertado. Acudió a nuestra sede y realizó la denuncia ante el Departamento de Brigada y Delincuencia Organizada y junto a la víctima contactamos a los supuestos vendedores del equipo para vernos y comprarles el aparato. Al llegar al sitio acordado fueron retenidos y resultaron ser los mismos maleantes que le habían robado el teléfono a la víctima”, explicó Alfonzo.

El director del Cicpc indicó que una de las medidas de protección que deben tomar los compradores a la hora de adquirir un producto o solicitar un servicio a través de una página web es observar el récord o reputación del vendedor.

“Los compradores deben verificar bien toda la información del vendedor, ya que muchos de los productos que ofertan en línea pueden ser provenientes de delitos de robo y hurto”, afirmó.

Con solo un clic
Según cifras aportadas por dos organizaciones especializadas, Internet Live Stats e Internet Society, anunciaron que durante el primer trimestre de 2015 en el mundo entero hay un total de tres (3) mil millones de personas (un 42 %) de los siete (7) mil millones de la población a nivel mundial se conectan con regularidad a internet.

Venezuela por su parte, aporta más de 15 millones de usuarios, lo que equivale así a una penetración del 58,94 %.

Un total de 10 millones de usuarios usan la red social Facebook, de las cuales 53 % son mujeres y principalmente, con edades comprendidas entre 18 y 24 años de edad.

Mientras que en Twitter hay, en el territorio nacional, unas cuatro (4) millones de cuentas, en su mayoría de hombres.

Pero, ¿qué tan peligroso es ofrecer datos personales para la adquisición de servicios o productos?

Así de complicado puede ser
Marta Rivero (nombre ficticio para cubrir la identidad de la víctima), a través de páginas web buscó el alquiler de una vivienda en Anzoátegui y contactó al arrendatario con el que coordinó una cita, cancelándole previamente el monto correspondiente a tres a un mes de depósito.

“Confié porque me atendió un señor mayor y yo necesitaba mudarme lo antes posible. Tras varias llamadas, el supuesto dueño del apartamento que iba a alquilar me envió un número de cuenta para que le transfiriera ocho (8) mil bolívares, el monto correspondiente a un meses de adelanto por depósito”, precisó.

Luego de la transferencia efectuada, el señor no acudió a la cita prevista y tras varias llamadas sin obtener respuesta, Rivero se dio cuenta que fue víctima de una estafa electrónica, que la llevó a denunciar ante el Cicpc.

“Tras denunciar, comenzó el rastreo del número de teléfono, que estaba desactivado y de la cuenta a la que fue transferido el dinero. Allí el Cicpc determinó que la cuenta pertenecía a un vendedor de Mercadolibre, con una reputación intachable”, explicó Rivero.

El vendedor en el mayor sitio de ventas por internet, tras ser rasteado, acudió al órgano detectivesco y explicó que efectivamente la cuenta era de él, pero que en días anteriores había realizado una venta por el mismo precio que no se concretó.

“Yo soy de Guacara, estado Carabobo, me llamaron y acudí. Cuando revisaron mis estados de cuenta precisaron que una persona comprado un par de zapatos que ofertaba en Mercadolibre. Al darse la compra, mis datos son dados para realizar los pagos del producto y fue esa información la que le entregó a la joven para que ella transfiriera lo concerniente al depósito del inmueble”, aclaró.

Tras el supuesto cliente no querer la mercancía, las políticas de Mercadolibre exigen que el dinero debe ser devuelto por el vendedor en su totalidad, situación que ocurrió.

“Me entregó otro número de cuenta y yo le devolví su dinero. Eso fue lo que chequeó el Cicpc y quedé libre de cargos. Dos personas estafadas y el verdadero delincuente que tras las investigaciones resultó ser de Caracas, hasta los momentos está libre. Este tipo de situaciones pueden ser fatales para el prestigio de alguien”, puntualizó el vendedor.

Amenazas comunes
Según un informe aportado por los especialistas del Laboratorio de Investigación de Eset Security Report en Latinoamérica, 20 % de las amenazas por internet se realizan a través del “phishing” (obtenedor de identidad personal).

El jefe del Cicpc en Anzoátegui, Lisandro Alfonzo, precisó que una de las medidas de protección es usar una conexión segura a internet.

“Si necesitamos marcar claves personales debemos evitar la conexión de redes inalámbricas públicas, al igual que tampoco es recomendable ingresar a páginas web por medio de correos electrónicos de enlaces”, precisó.

Alfonzo puntualizó que hasta los anuncios clasificados en medios de comunicación o una simple publicidad por medio de las redes sociales puede convertirse en un arma de doble filo.

“Secuestros, extorsiones, robos o estafas son algunas de las situaciones de las que puede ser víctima la persona, si no toma las prevenciones necesarias en la utilización de la tecnología”, concluyó Alfonzo.

Medidas de seguridad para evitar robos, extorsiones o estafas a través de internet

• Utilizar conexión a internet segura (preferiblemente desde el hogar o la oficina). Si realiza consultas en cyber café, por ejemplo, evite guardar su contraseña en estos ordenadores.
• Si se va a marcar claves personales, evitar conexión mediante redes inalámbricas.
• Cambie las contraseñas de manera periódica. Las claves de acceso son la llave de entrada a los datos personales.
• Mantener el equipo (celular, computadora, tabletas, laptop) protegido con antivirus actualizado.
• Tener cuidado con avisos publicitarios engañosos anunciados en medios de comunicación y redes sociales.
• Chequear el estatus del vendedor antes de concretar la compra.
• Ser cuidadoso a la hora de seleccionar el sistema de envío de la mercancía, prefiriendo así empresas reconocidas.
• Preferir comprar productos en tienda físicas para evitar así estafas de manera electrónica.
• No brindar datos personales a desconocidos a través de correos, teléfonos ni redes sociales. Eso podría desencadenar un robo de identidad virtual.

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