No es la primera vez que los estudiantes de la Universidad Católica Andrés Bello (UCAB) Guayana son víctimas del hampa. Tan solo el mes pasado una estudiante de comunicación social fue robada y herida con un arma blanca en el cuello, cerca de dicha casa de estudio, reseña Correo del Caroní.

Han cambiado la seguridad, los mecanismos de entrada y aumentado el número de vigilantes, pero nada de eso impidió que este lunes un nuevo robo ocurriera en la universidad.

Según lo comentado por un estudiante al equipo reporteril del Correo del Caroní, alrededor de 12 jóvenes esperaban el autobús este lunes a las 4:00 de la tarde debajo de un techo, cerca de la casilla de vigilancia, ya que el bus no ingresa hasta la parada interna del alma máter.

De repente aparecieron dos sujetos, uno que vino desde adentro de la universidad y otro, desde afuera. Ambos, arma en manos, les quitaron los teléfonos celulares. “Nuestra teoría es que ingresaron hasta el estacionamiento en un carro y no nos percatamos. No vimos de qué forma huyeron, porque tras el robo la mayoría corrimos para resguardarnos”, explicó el estudiante.

Una de las víctimas sumó que uno de los delincuentes amenazó a una estudiante con dispararle, ya que esta se negaba a entregar su teléfono.

Otro robo

Dos horas después las víctimas fueron los estudiantes de la Universidad Experimental de Guayana (Unexpo). El autobús en el que iban más de 10 estudiantes cubría la ruta San Félix UD 146-UD 145. En el semáforo de la avenida Paseo Caroní, a la altura de Wendy’s, tres sujetos armados secuestraron la unidad, y unos metros más adelante, subió un cuarto delincuente.

Les quitaron sus teléfonos, bolsos, carteras, computadoras y tabletas. “Cuando íbamos por el Parque Cachamay en la avenida Guayana, uno de ellos le dijo al chofer que le ‘diera lento’. Nos llevaban a todos amenazados”, comentó una de las estudiantes.

Según lo dicho por las víctimas, los delincuentes se bajaron detrás del hospital Dr. Raúl Leoni, en Guaiparo, San Félix.

Las víctimas aseguran que el incidente duró como 20 minutos. A través de las redes sociales también denunciaron lo sucedido.

Redacción