Familiares de las víctimas expresaron que los jóvenes eran trabajadores y no se les conocía enemigos


Dolor y desesperación fue lo que sintió el agricultor Roberto García la noche de este viernes, cuando le avisaron que habían encontrado el cuerpo de su hijo y el de su nieto tiroteados a unas cuadras de su casa.

Familiares de las víctimas se encontraban afligidos a las afueras del nosocomio barcelonés. Roberth Aguilar
Familiares de las víctimas se encontraban afligidos a las afueras del nosocomio barcelonés. Roberth Aguilar

“Me avisó uno de mis hermanos que ambos estaban tirados en el pavimento, cada uno con un tiro. Suponemos que para robarlos”, indicó Marcano entre lágrimas.

Los jóvenes respondían a los nombres de Luis Antonio Marcano de 21 años de edad y Roberto Jesús García Marcano, este último tío de Luis Antonio.

Ambos jóvenes habían salido la noche de este viernes de su residencia ubicada en el sector Cruz de Belén de Clarines, a compartir con unos amigos en una fiesta y los asesinaron.

El hecho se registró aproximadamente a las 11:30 de la noche.

“Ellos ayer habían cobrado la semana de trabajo. Mi hijo Roberto trabajaba en una parada de limpieza de calles, mientras que mi nieto trabajaba desde hacía una semana en una bloquera. Cuando los encontramos no tenían sus pertenencias” detalló el hombre entre lágrimas.

Un disparo

Una funeraria de Clarines trasladó los cadáveres a la morgue del hospital Luis Razetti de Barcelona, quienes ingresaron a las 5:50 de la mañana de ayer.

Los galenos de guardia le observaron a Luis Antonio un impacto de bala en el tórax interior del lado derecho. Mientras que Roberto Jesús recibió un disparo en el mismo lugar pero del lado izquierdo.

Luis Antonio Marcano era casado y deja a una niña menor de edad.

Roberto Jesús era el quinto de siete hermanos, también era casado y deja dos hijos menores en orfandad.

Familiares de las víctimas expresaron su pesar tras las muertes de los jóvenes y refirieron que querían justicia.

“Si fuera por mi hiciera justicia con mis propias manos. De verdad quisiera saber quienes asesinaron a mis muchachos para ir detrás de ellos. Total ya yo estoy viejo”, destacó Roberto García, padre de Roberto Jesús y abuelo de Luis Antonio.

Funcionarios del Cuerpo de Investigaciones Científicas, Penales y Criminalísticas se encuentran tras la pista de los criminales.

Trabajadores

Familiares de las víctimas expresaron que los muchachos eran trabajadores y no les conocían enemigos.

“A Roberto le encantaba jugar a los gallos. Ellos eran muy unidos, se criaron juntos y nunca se vieron como tío y sobrino, sino como primos y hermanos”, indicaron en medio del dolor.

Patricia Aponte/ECS
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