Ya parece haberse hecho rutina la espera que pasan los conductores de carga pesada en el terminal de ferrys de Puerto La Cruz, ante la paralización constante del buque propiedad de la estadal Conferry, María Rosario.

Pasó nuevamente el martes, aproximadamente a las 7:00 de la noche, cuando abrieron las puertas del barco para que arribaran las gandolas.

El gerente de flota de Conferry, capitán Carlos Márquez, informó que el barco tuvo que ser detenido por una falla mecánica en el generador principal, lo que produjo un apagón.

Indicó que tuvieron que ser desembarcadas 7 gandolas y se procedió a hacer las labores para solventar el desperfecto.

“Ya hoy (ayer) se estarán retomando nuevamente los viajes hacia Punta de Piedras en Margarita, pues los técnicos están trabajando para eso”, dijo.

En relación a la petición que hacen los gandoleros de paralizar definidamente el navío, Márquez aseguró que esta decisión no está contemplada, pues 80% de lo que se transporta en el María Rosario es comida.

Zorymar Medina
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