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Desde hace dos años, el joven oriental dio vida a sus sueños a través de la agencia Artarty y la marca de diseño The King of Props

El estudiante de arquitectura, César Bastardo, desde muy joven supo que lo suyo eran los negocios. Sin temor a correr riesgos, el coordinador de eventos registró hace poco más de dos años una empresa de fiestas infantiles que llamó Artarty.

El recreador, que antiguamente trabajó como gerente de celebraciones en un reconocido parque de Puente Real, comentó que inspirado en las frecuentes reuniones que organizada cada fin de semana en su puesto laboral, decide retirarse para crear su propio emprendimiento.

Luego de conseguir el apoyo de su tía María González, quien le prestó orientación, relató que se motivó a ofrecer servicios de recreación, decoración, castillos inflables, utilería para iluminación, sonido, sillas y mesas.

“Quería complacer todos los requerimientos que se necesitan a la hora de festejar esos momentos especiales, como 15 años, reuniones infantiles, entre otras celebraciones”, explicó Bastardo.

El joven empresario sueña con extender su marca en toda Venezuela. Víctor Pinto
El joven empresario sueña con extender su marca en toda Venezuela. Víctor Pinto

Meta a corta edad
A sus 19 años de edad, este joven residenciado en Barcelona, se muestra orgulloso de incursionar en la realización de eventos y el prestigio de su marca, que poco a poco obtiene múltiples actividades sociales.

Recuerdó que desde los 16 años con apoyo de sus padres se dedicó a trabajar como recreador, hasta que luego alcanzó cargos de gerencia y planificación, experiencia que le dio la capacidad de perfeccionar su nuevo negocio.

Bastardo afirmó que actualmente cuenta con dos marcas, ya que además de Artarty Eventos, maneja de manera paralela The King of Props, una propuesta que a través de las redes sociales cuenta con exclusivos diseños para jugar con la elegancia de la celebración.

Banderines, etiquetas y solicitudes de acuerdo a las exigencias de los clientes, son algunas de las obras creativas que el diseñador gráfico Antony Díaz, compañero de Bastardo, realiza para continuar creciendo.

Trabajo con pasión
La superación de César Bastardo no tiene límites. A pesar de que confiesa que suele cambiar cualquier detalle días antes de algún evento, describe a cabalidad que su felicidad es mayor cuando escucha las impresiones de sus clientes.

“Hasta ahora me defino como muy perfeccionista, por lo que muy poco delego mis responsabilidades en otras personas… siempre trato de que todo luzca impecable”, reconoce el artista, quien trabaja decoraciones completamente al estilo vintage.

Precisó que con piezas originales, el estilo retro, que incluye muebles y accesorios, conjugados con una paleta de colores, ofrece vanguardismo en cada una de sus celebraciones.

Nuevas metas

César Bastardo sueña con extender su marca en todo el país y estudiar diseño de interiores, una especialización que ve positiva en su afán de ampliar sus servicios y conseguir nuevos clientes.

Noreykis Pino C.
[email protected]

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