Quienes a diario atraviesan el pequeño puente de guerra que conecta a los municipios Anaco y Santa Ana suelen extremar las medidas de precaución al límite, debido al precario estado que exhiben tanto las bases como la planchada de dicha estructura, la cual lleva esperando diversas labores de mantenimiento desde hace diez años.

Los usuarios destacan que pese a las incontables quejas elevadas a varias autoridades regionales y municipales, el viejo viaducto ubicado sobre el río Guario presenta graves daños en sus pilares de apoyo, situación a la que también se suman láminas levantadas o con grandes huecos en buena parte del canal de circulación.

“Por si fuera poco, en ambas cabeceras es posible encontrar baches de gran tamaño que nos obligan a maniobrar con extremo cuidado, a fin de evitar averías en los cauchos o el tren delantero de nuestros vehículos”, manifestó Juan Paredes, un chofer adscrito a la Unión de Conductores Santa Ana.

Paredes comentó que “esa plataforma tiembla peor que una gelatina cada vez que dos o más carros la atraviesan al mismo tiempo, ante el evidente socavamiento de sus puntales, los que podrían ceder de un momento a otro por tantos años de abandono”.

Botaderos de basura

En tanto, el transportista Carlos Mejías resaltó que “adicionalmente, los alrededores de esta pasarela se han convertido en botaderos de basura en los que abundan contaminantes de todo tipo, siendo necesario aplicar acciones para la inmediata recuperación de este importante puente”.

Carlos Pirela
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