Un cocinero británico que envenenaba a sus víctimas, tras haberlas conocido en aplicaciones de contactos homosexuales, fue condenado a cadena perpetua el viernes en Londres por el asesinato, entre junio de 2014 y septiembre de 2015, de cuatro jóvenes.

Stephen Port, de 41 años, también fue declarado culpable de haber drogado o violado a otros siete hombres por el Tribunal Penal de Old Bailey.

Las familias de las víctimas recibieron con aplausos el veredicto del juez, quien insistió en el hecho de que el asesino en serie pasaría sus días en prisión.

El juez subrayó que el acusado había asesinado para “satisfacer sus deseos” llevando a cabo actos “retorcidos y monstruosos”.

Cocinero de profesión, Stephen Port invitaba a sus presas, a quienes conocía principalmente a través de la aplicación Grindr, a su apartamento del este de Londres, antes de administrarles dosis mortales de GHB, conocida como “la droga del violador”.

Port abusaba de sus víctimas, una vez que se quedaban inconscientes y luego se deshacía de sus cuerpos no muy lejos de su casa.

Redacción web/AFP