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Sindicatos sostienen que empresa eléctrica no cuentan con papel y tinta para los recibos, ni transformadores para nuevos contratos, también carecen de rutas de medición 

Para que una empresa sea autosustentable y eficiente debe cobrar por los servicios que ofrece y generar utilidades que permitan la reinversión, el crecimiento de su oferta y la atención oportuna de contingencias.

Pero este principio parece no aplicar a la Corporación Eléctrica Nacional (Corpoelec), declarada en crisis por la sequía en el país y que deja de cobrar más del 50% de la energía consumida en Anzoátegui por falta de material.

Así lo denuncian sindicalistas de la estatal. Reiteraron que el fenómeno El Niño no es la única causa de la emergencia que ha dejado a la población en medio de racionamientos diarios de cuatro horas, además de apagones por las constantes fallas.

Enumeran la falta de mantenimiento y mala gerencia como principales responsables.

El presidente del Sindicato Nueva Fuerza Laboral del Sector Eléctrico en Anzoátegui (Sinflelea), Fernando De Sousa, calcula que 52% de los usuarios no paga por el servicio de energía, aunque sostuvo que no tienen acceso a cifras oficiales.

“Puede ser más. Hay urbanismos enteros donde no se cancela porque la empresa no los censa. Hay que agregarle que quien tiene contrato muchas veces manipula el medidor para gastar menos”, explicó.

Si todos pagaran la energía que consumen, Corpoelec fuese autosustentable, considera. “En 2011, llevamos las interrupciones a 20%, cuando el presidente Hugo Chávez ordenó aplicar tarifas planas. Incluso en los barrios logramos que mucha gente pagara”, recuerda.

La actual directiva, aseguró De Sousa, no tiene visión, lo cual contribuye al deterioro. “Con 5% de lo que se recaudaba había para comprar materiales y equipos para reponer las fallas. Ahora no hay nada, no sabemos qué pasa con el dinero, ni adónde van los insumos que llegan al almacén, porque ahí llega de todo”, criticó.

Archivo
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Para el presidente del sindicato de Trabajadores de Fomento Eléctrico de Anzoátegui, Helvin Villalobos, al menos 60% de la población no cancela su factura, por lo que acusa a Corpoelec de cobrar recibos elevados a los que sí pagan y “se castiga a los que realmente cumplen”.

Indicó que, del total de conexiones, 50% corresponde a tomas ilegales, mientras que el otro 10%, legalizado pero está moroso.

Eso genera pérdidas de más de Bs. 20 millones mensuales, estimó. “Ha habido una política errática de cobro. No se está ratificando los sitios y no hay medidores que se puedan colocar. No se imprime facturas por falta de tinta y papel”

Agrega que por el racionamiento están suspendidos los cortes del servicio a los morosos.

Comercios deben tener plantas eléctricas para evitar pérdidas por apagones. Juan González
Comercios deben tener plantas eléctricas para evitar pérdidas por apagones. Juan González

Prioridad: El Niño
El coordinador regional de Corpoelec, Marlon Useche, quien prefirió no dar una cifra oficial de pérdidas de la empresa por escasa recaudación en cobro del servicio.

Argumentó que más allá de la facturación y de quiénes pagan o evaden, la estatal está “bien” concentrada en los efectos del fenómeno climático El Niño.

A pesar de esa dedicación exclusiva, admitió que en la región hay comunidades que han crecido “de una manera no planificada y por supuesto, no hay un ingreso de lo que consumen hacia Corpoelec”.

Este aspecto no supone desinversión el sistema, sostiene, pues a pesar de no recibir dinero suficiente por la facturación, sentencias que han hecho importantes desenbolsos de recursos.

“Crisis” repetida
El ministro de Energía Eléctrica, Luis Motta Domínguez, anunció el 21 de abril un programa de racionamiento eléctrico, al cual llamó Plan de Administración de Cargas (PAC). Consiste en interrumpir el servicio cuatro horas diarias, establecidas en cinco bloques de horarios en 19 estados del país.

“De 8:00 am a 12:00 pm, 12:00 pm a 4:00 pm, 12:00 am a 4:00 am y de 4:00 am a 8:00 am”, precisó Domínguez.

El argumento: evitar el colapso de la central hidroeléctrica del Guri en el estado Bolívar, cuyo nivel de agua ha descendido a mínimos históricos, por El Niño.

La situación no es nueva para los anzoatiguenses. En 2010, ocurrió la misma crisis, que provocó cortes programados de dos horas interdiarias. Esta vez, la entidad debe ahorrar 1.000 megavatios (MW) al día, 200 MW por bloque.

El alcalde de Urbaneja, Gustavo Marcano, calificó como irracional, injusto, agresivo y abusivo el PAC. Pide a la comisión se Servicios de la Asamblea Nacional (AN) investigar qué pasó con la inversión termoeléctrica que independizaría a la región del Guri.

“La planta Alberto Lovera, en Puerto La Cruz y la de San Diego de Cabrutica (zona sur) fueron diseñadas para generar 300 MW; la planta de Anaco y de Guanta producirían 100 MW cada una, por lo que Anzoátegui iba generar 800 MW. Adicionalmente, compraron plantas pequeñas para las subestaciones”.

Precisó que el anuncio lo hizo el presidente de la extinta Compañía Anónima de Administración y Fomento Eléctrico (Cadafe), Raúl Arocha, el 18 de agosto de 2010. Afirmó que no hay información certera sobre la operatividad de las plantas.

Los apagones afectan la actividad productiva, comercial, empresarial, educativa, denuncia. “En muchos colegios están viendo cómo reprograman el horario para que los chamos puedan tener espacios de atención de calidad y clases en las que no estén echándose aire por el calor y sin ningún tipo de concentración”.

Sobre esto, el gobernador Nelson Moreno asegura que las termoeléctricas, en las que se invirtió entre 200 y 300 millones de dólares, funcionan a toda su capacidad, pero no detalló cifras.

La demanda de energía, dice, es de 950 MW en la entidad. Pide no politizar la crisis eléctrica que vive el país, porque afecta a todos los ciudadanos. “Estar propiciando guarimbas no ayuda en nada. Es un problema de Estado y como tal debe asumirse”, sugirió.

Centralizado
Marlon Useche aclara que la generación termoeléctrica no se hace por estado sino de acuerdo con estudios térmicos de flujo en el sistema nacional, en zonas que pueden aportar energía para mejorar perfiles de tensión, como por ejemplo en la transmisión eléctrica que va del Guri a Maracaibo (Zulia), pero que pasa por Anzoátegui.

“Las termoeléctricas aportan a la red interconectada, mejoran al oriente del país, pero también va al centro y occidente. Lo que generan esas plantas no es exclusivo del estado”, explicó.

Según cifras que maneja del Ministerio de Energía Eléctrica, el país se acerca a una escala histórica de 7 mil 600 MW de generación térmica.

“Es una realidad que el Guri surte el 70% de energía de Venezuela y está afectado por la sequía (…) gracias a la inversión hecha en Anzoátegui y el país, estamos desplazando ese momento del colapso que ha dicho el ministro Luis Motta Domínguez. Está lloviendo en la cabecera del río Caroní, no con la intensidad que esperamos pero tenemos fe en que en los próximos días se intensifique”

De acuerdo con el Centro de Ingenieros de la entidad (Cianz), las termoeléctricas solo generan 545 MW, por lo que el déficit es de 355 MW. El gremio sitúa el consumo en 900 MW.

¿Tarifas más bajas?
En su afán por justificar que la crisis eléctrica se le escapa de las manos, el Gobierno ha aseverado que Venezuela es uno de los países del continente donde se consume más energía eléctrica en el área residencial, además de ser el que tiene las tarifas “más bajas”.

Para el presidente del Cianz, Freddy López, no hay consumo excesivo por parte de la población. “Al analizar los pocos datos que aporta Corpoelec sobre el Sistema Eléctrico Nacional (SEN), observamos que en 2014 el país registró una demanda de 18 mil megavatios (MW), que disminuyó a unos 16 mil MW en 2016. Esta condición obedece a la restricción de las empresas básicas de Guayana (Bolívar), la parálisis económica del país, que ha conducido a la caída de la producción industrial, y al cierre de numerosas empresas privadas. Por supuesto, al existir un bajo consumo en el sector industrial y comercial, el sector residencial pasa a representar el mayor porcentaje de la demanda. Todo lo contrario a lo que ocurre en países desarrollados”, detalló.

Venezuela, expone López, fue hasta 1998 un país que siempre fundamentó la calidad de vida de sus habitantes y su desarrollo económico en el servicio de electricidad, y que los ajustes tarifarios se hacían progresivamente.

“En los últimos años, el gobierno dejó de aplicar estos ajustes y ahora pretende imponer un incremento, porque es necesario incentivar el uso racional de la electricidad, expresando que los venezolanos somos despilfarradores y que las tarifas son la más bajas del mundo”, criticó.

Consideró que no es el momento para hacer incrementos en el cobro de la electricidad “sobre todo si tomamos en cuenta la pésima calidad del servicio. No podemos hacer comparación de tarifas de otros países mientras no tengamos estándares de calidad de servicio similar”.

Según el sindicalista Fernando De Sousa, el costo por kilovatio/hora (KWH) residencial es de Bs. 0,19. Hasta 100 KWH se paga Bs. 19,92, para los 300KWH, el costo es de Bs. 77,4; mientras que hasta 500 KWH se cancela Bs. 272,6. “Un usuario que consume 800KWH debe pagar Bs. 575 al mes”, ejemplifica.

Al menos 50% de las tomas son ilegales en la entidad. Alejandra Upamo
Al menos 50% de las tomas son ilegales en la entidad. Alejandra Upamo

Posibles soluciones
El Centro de Ingenieros regional considera que para solventar la crisis hay que aplicar medidas que van más allá de los racionamientos, entre ellas, enumera profesionalizar la industria eléctrica, descentralizar y regionalizar el servicio, dar prioridad a la calidad de ese producto, alcanzar la sustentabilidad económico-financiera de la industria y abrir el sector a la participación privada, como complemento del Estado.

López cree necesario modificar la Ley Orgánica del Sistema y del Servicio Eléctrico (Losse), idear un ente regulador de la industria, crear empresas regionales, aplicar planes para mejorar la disponibilidad de las plantas termoeléctricas, ejecutar proyectos de ampliación, modernización y mejora de la red de distribución; además de devolver a los municipios la competencia en materia de alumbrado público.

Por un motivo u otro, la entidad padece nuevamente una crisis eléctricas, por lo que recomienda, entre otros detalles, apagar los aires acondicionados cuando no estén en uso, o el televisor cuando nadie lo esté viendo.

Detalles como ese no solo ayudarán a consumir menos energía sino que serán un aporte para la preservación del medio ambiente y los niveles del Guri, pues “Reducir” (el consumo en general) es la erre más importante en la regla de las tres erres ecológicas.

Daños en electrodomésticos

El sindicalista de Corpoelec, Helvin Villalobos, indicó que según la ley de Ohm, es factible que se dañen los electrodomésticos cuando se restablece la electricidad, luego mde un apagón, “desde hace años Corpoelec no responde por los equipos averiados”. Sin embargo, El presidente del Colegio de Ingenieros , Freddy López señala que los electrodomésticos no deberían sufrir daños, pues el operador debe restablecer el circuito siguiendo las reglas de operación, “generalmente los artefactos eléctricos sufren daños cuando hay cortes imprevistos e intempestivos (parpadeos)”.

Comercio también resulta “golpeado”

No solo el sector residencial y educativo se ve afectado por el racionamiento eléctrico, es precisamente el comercial uno de los más “golpeados”. El presidente de Fedecámaras en Anzoátegui, Héctor Luna, advierte que han tenido pérdidas de hasta 50% debido a los apagones.

Critica que el gobierno regional no haya implementado planes de seguridad para los cortes nocturnos. A su juicio, la delincuencia es otra de las calamidades con las que deben lidiar los comerciantes.

En una rueda de prensa, el primer mandatario de la entidad aseveró que su gestión está dispuesta hacer lo necesario para que los apagones no incremente el índice delictivo, pero no fue específico con las medias a implementar.

Luna explica que al racionamiento deben sumarle la problemática que están presentando respecto a la reposición de inventarios, pues no hay mercancía, “los puntos de venta también se ven afectados y eso nos genera pérdidas”, dijo.

Lissette Escudero Yajure
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Redacción El Norte
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