Atlético Nacional de Medellín, equipo que hoy iba a jugar el partido de ida de la final del certamen continental, pidió a Conmebol honrar al club brasileño ante la tragedia con la entrega de la copa


 “Si muero hoy, muero feliz”, había dicho el director técnico de Asociación Chapecoense de Fútbol, Caio Junior, la semana pasada, luego de empatar sin goles contra el encumbrado San Lorenzo de Argentina y clasificar a la final de la Copa Sudamericana de fútbol.

No hay consuelo posible para la tragedia que enlutó al mundo, tras las 71 personas fallecidas luego de la precipitación del avión en el que viajaba el conjunto de Chapecó hacia Colombia, donde hoy jugarían el partido de ida del torneo continental, frente al local Atlético Nacional de Medellín.

Ayer mismo, el presidente de la Confederación Sudamericana de Fútbol (Conmebol), Alejandro Domínguez, llegó a Medellín y expresó sus condolencias por el hecho. “Mis oraciones están con toda la comunidad Chapecoense y mis esperanzas siguen en esfuerzos de rescate”, señaló el dirigente.

A través de un comunicado, Conmebol lamentó la tragedia e informó que por luto quedan suspendidas todas las actividades “hasta nuevo aviso”.

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Ascenso hasta el cielo
Tras ser fundado en mayo de 1973, Chapecoense comenzó su andar en el exigente fútbol brasileño, a escala de torneos regionales.

Después de obtener tres cetros locales en su provincia y capear crisis económicas que les llevó, inclusive, a variar su nombre para incorporar una marca por asunto de marketing, hasta que en 2007, ascendió al fútbol grande, en la cuarta división, en el que también accedió a los máximos honores, que lo llevaron en 2009 a tercera división, luego a segunda hasta jugar en la máxima categoría del Brasileirao, a partir de 2013.

El club que sería su rival en la final, Atlético Nacional de Medellín, en el cual milita el mediocampista venezolano Alejandro Guerra, entregó un gesto de una nobleza acorde con el tamaño de la desgracia.

“Atlético Nacional invita a Conmebol a que el título de la Copa Sudamericana le sea entregado a la Associacao Chapecoense de Futebol como laurel honorífico a su gran pérdida y en homenaje póstumo a las víctimas del fatal accidente que enluta nuestro deporte. De nuestra parte, y para siempre, Chapecoense Campeón de la Copa Sudamericana 2016”, resaltó El Verdolaga en un comunicado.

“El cielo es el límite” es una frase típica de los optimistas. El ascenso de Chapecoense fue tan vertiginoso, que hasta allá llegaron y sus nombres quedarán para siempre en la posteridad, luego de la más grande tragedia aérea en la historia del fútbol.

Por lo pronto, mientras los seis supervivientes se recuperan y el dolor arropa y une a la familia del fútbol, especialmente a la brasileña, la afición espera por Conmebol para que inmortalice al plantel con la entrega de la Copa Sudamericana 2016.

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Tragedias aéreas en el fútbol

1949: Avión se estrelló contra la Basílica de Superga, en Turín, y murieron 42 personas del club Torino, tras jugar en Lisboa.

1958: Avión que trasladaba al equipo Manchester United se precipitó en Munich, Alemania, con saldo de 23 fallecidos. Entre los sobrevivientes estuvo el mítico Bobby Charlton.

1960: Tras un despegue incierto, ocho jugadores de la selección de Dinamarca murieron en Copenhague.

1987: Una aeronave de la aviación militar de Perú cayó al mar con 16 jugadores del club incaico Alianza Lima.

1993: 30 personas integrantes de la selección de Zambia fallecieron tras caer al mar un avión de la fuerza aérea local, vía Senegal.

foto-2Todas las estrellas y un mismo lamento