“Esperar soluciones de un proceso de diálogo que no es tal, nos hace cómplices desde la comodidad de esperar por la acción de otros. Genera responsabilidad por omisión”, señaló Almagro


El secretario general de la Organización de Estados Americanos (OEA), Luis Almagro, llamó esta semana al ente regional a suspender a Venezuela si el país no realiza elecciones generales en breve, mientras que Caracas lo acusó de promover una intervención internacional.

En una carta al Consejo Permanente de la OEA, Almagro llamó a Venezuela a realizar “en la mayor brevedad elecciones libres, justas y transparentes”, que incluyan la presencia de observadores internacionales.

“Si no se realizan elecciones generales bajo las condiciones estipuladas, pasaría a ser el momento necesario para aplicar la suspensión a Venezuela de las actividades de la organización en función del artículo 21 de la Carta Democrática Interamericana”, apuntó.

El Ministerio de Relaciones Exteriores de Venezuela acusó enseguida a Almagro de promover una intervención internacional.

“Almagro, conocido enemigo del pueblo de Venezuela, ha forjado falsos supuestos contra la República con el solo objetivo de promover la intervención internacional de nuestro país y acentuar la guerra económica”, señaló en un comunicado.

Tras calificar a Almagro de “triste malhechor”, la Cancillería advirtió que Venezuela ejercerá “las acciones que correspondan en su oportunidad”.

En el documento de 75 páginas, el excanciller uruguayo reiteró que las gestiones diplomáticas “no han dado por resultado ningún progreso y todos los intentos de diálogo entre el gobierno y la oposición han fracasado”.

Los venezolanos “han perdido aún más fe en su gobierno y en el proceso democrático”, añadió Almagro, que desde que tomó las riendas de la OEA en 2015 se ha erigido en una voz crítica de Caracas, condenando al gobierno del presidente Nicolás Maduro de autoritario y represivo.

Inacción
Venezuela ha perdido el clima favorable que por años gozó en América Latina y algunos gobiernos, como Argentina, Brasil y Perú, son críticos de Caracas.

Pero Almagro condenó una “inacción” de la región y pidió a los 34 países que componen el Consejo Permanente resultados concretos para restaurar la democracia en Venezuela.

“Esperar soluciones de un proceso de diálogo que no es tal, nos hace cómplices desde la comodidad de esperar por la acción de otros. Genera responsabilidad por omisión”, señaló.

Los artículos 20 y 21 de la Carta Democrática Interamericana, aprobada por todos los países en 2001, faculta a la OEA a intervenir en casos de alteración constitucional.

Según esos apartados, si las gestiones diplomáticas resultan infructuosas, una Asamblea General de la OEA podría decidir, con el voto afirmativo de dos tercios de los Estados miembros, la suspensión del país.

El caso más reciente de suspensión de un país fue Honduras tras el golpe de Estado contra Manuel Zelaya en 2009.

Reacciones
Este viernes el canciller chileno Heraldo Muñoz comentó que consultará con sus pares latinoamericanos para implementar acciones que permitan una salida a la crisis en Venezuela, esto en reacción al llamado realizado esta misma semana por Almagro a la activación de la Carta Democratica de no hacerse efectivo el llamado a las elecciones en el país.

“Vamos a continuar con las consultas con otros cancilleres latinoamericanos y caribeños para persistir en el camino de la paz, la democracia y el respeto a los derechos humanos en Venezuela”, señaló Muñoz luego de reunirse en Santiago con el representante de Chile ante OEA, Juan Barría.

Muñoz dijo que consideraría el informe de OEA junto a las posturas de los demás cancilleres regionales.

“El propósito fundamental de Chile es colaborar para que se encuentre una salida democrática a la crisis humanitaria, política y económica que vive Venezuela veremos cuál es el mejor conducto, el más eficiente para que se logre ese objetivo”, agregó el diplomático.

Asimismo, reiteró que son los venezolanos los que deben decidir su destino.

Posición

Según el secretario general de la OEA, Luis Almagro, el gobierno venezolano “viola con impunidad los derechos de sus nacionales, mantiene presos políticos solo por el hecho de disentir, tortura, roba, corrompe, trafica drogas y mantiene a su población sometida a la falta de alimentos, de medicinas y de dinero para subsistir”.

 

AFP