El sector Barrio Sucre de Barcelona, habitado por una larga cadena de negocios donde la mayoría son autoperiquitos, se ha convertido en un blanco fácil para el hampa.

“El patrullaje no es frecuente en la zona. Siempre tenemos que llegar temprano para conseguir  un puesto cercano al negocio y poder tener el carro a la vista”, así lo expresó Andri Barreto, dueño de Molkar.

Según los empresarios, los robos son constantes. Además, no paran las amenazas y extorsiones de los malandros hacia los usuarios, ni mucho menos hacia ellos.

El poco ingreso que tienen los dueños de los locales no permite que se tomen las medidas de seguridad. Tales como GPS, alarmas scanners, y demás artefactos para evitar el hurto de sus carros.

Medidas contra el hampa

El dueño de autoperiquitos Don Toto, quien quiso mantener su nombre en anonimato, dijo que para los usuarios es más accesible colocar Transceiver: un anti-asalto cuyo sistema corta la corriente. Su costo varía entre Bs. 45 y 65 mil con instalación incluida.

Ángel Vargas
Ángel Vargas

“La clientela opta más por poner a sus carros más que todo este aparato –Transceiver-, es una opción rápida y económica, porque los seguros están muy costosos”, expresó el dueño de Don Toto.

Pérdida de clientes

La delincuencia ahuyenta a la clientela. Los empresarios exigen a las autoridades y a la policía que se pronuncien más seguido en la zona.

Genesis Paliche