Publicidad!

El cuerpo de Andrés Eloy Lugo permaneció siete días en los depósitos de cadáveres de la morgue de Bello Monte, Caracas, porque no había sido evaluado por médicos forenses, relató ayer Milagros Marval, cuñada del fallecido.

Una fuente del organismo indicó que no se habían realizado los exámenes de rigor, dado que el cuerpo nunca salió de las cavas para su evaluación y posterior emisión del certificado.

“Son cuerpos que suelen quedar de último por dos factores: que el familiar no tenga el dinero para el funeral y la sepultura, o porque el patólogo sugiere evaluar casos por muerte natural de prioridad que el resto de los que fueron ingresados por muerte violenta”, dijo la fuente.

Lugo, de 49 años de edad, fue encontrado muerto en su vivienda, en la avenida Carlos Soublette, sector Canaima, en el estado Vargas, el martes 3 de octubre en la mañana.

Estaba atado de pies y manos, tenía un trapo en la boca y presentaba moretones en el cuello.

Andrés Eloy Lugo se desempeñaba como obrero de la construcción y fue visto por familiares el domingo 1° de octubre en compañía de dos jóvenes de entre 25 y 30 años de edad, a quienes presentó como amigos.

A sus parientes les extrañó no verlo el día lunes. No fue sino hasta el día siguiente cuando quedaron alarmados ante un hedor que emanaba del interior de la vivienda, era el cuerpo de Lugo, en proceso de descomposición.

El cuerpo detectivesco de la región hizo el levantamiento de rigor. Familiares inspeccionaron la residencia y notaron que faltaban televisores, dinero en efectivo, ropa, calzados, lencería y otras pertenencias de la víctima.

Logo de Redaccion
Redacción El Norte
Publicidad!