Las aguas negras corren libremente por las calles del sector Inavi de El Tigre y el olor putrefacto ha perjudicado el bienestar de los habitantes de la zona.

El problema no es nuevo, desde hace más de seis años los vecinos han denunciado la situación, sin embargo, con la llegada de la temporada de lluvias el escenario es peor.

Argenis López, habitante de la calle 2, explicó que de acuerdo a lo que le han informado los expertos, la situación se presenta porque el colector principal de aguas servidas de la ciudad está caído y la planta de tratamiento del sector Inavi se encuentra paralizado.

Ante esto, de la boca de visita constantemente brotan aguas negras, que vienen acompañadas de restos de basura, heces y hasta animales muertos. Más de 100 familias habitan entre el olor nauseabundo.

A pesar de que han acudido a diferentes entes gubernamentales la situación no mejora.

Aunque personal de Hidrocaribe y del ayuntamiento local acudieron hace varios meses al sitio, solo aplicaron “pañitos de agua tibia”.

Además del malestar causado, la situación se ha vuelto preocupante para los vecinos, que constantemente deben llevar a sus hijos al médico tras la presencia de irritaciones en la piel o enfermedades respiratorias.

Ana Sánchez, quien tiene dos niños pequeños y está a la espera de un bebé, teme ante el riesgo que representa esta situación con la proliferación de enfermedades como paludismo, difteria y malaria.

A esta situación se le suma el problema en la vialidad. Los vecinos piden la fiesta del asfalto.

Mary Ann Brito
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