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El diputado al Consejo Legislativo del estado Anzoátegui, José Castro, pidió no
usar la situación actual del país como ataque político contra el gobierno

La última vez que el Banco Central de Venezuela (BCV) publicó el índice de inflación fue en enero de este año. Al cierre del año pasado, esa cifra reveló un 68,5% de incremento acumulado de precios de bienes y servicios comercializados en el país.

Han transcurrido 10 meses de incumplimiento de la Constitución nacional, la cual en su artículo 319 establece que el BCV está en “responsabilidad pública” de rendir cuentas e informar periódicamente sobre los índices macroenómicos.

Además, según la propia legislación del ente en relación con Índice Nacional de Precios al Consumidor (Incp), en su apartado cuatro, estas estadísticas serían publicadas los primeros diez días de cada mes.

Para el economista José Toro Hardy, el usuario lo percibe el incumplimiento de esta norma como más escasez de productos básicos. La incertidumbre que -advierte- genera a las empresas el desconocimiento del terreno en que trabajan disminuye la cantidad de bienes que estas están dispuestas a ofertar.

También argumenta que al no haber indicadores reales sobre el movimiento de la economía, el inversionista no puede calcular sus gastos y ganancias, ni tampoco conocer qué porcentaje de ella se devalúa con el incremento de la inflación.

A su vez, agrega que la inseguridad para los empresarios, tanto jurídica como mercantil, genera un clima de desconcierto en el sector.
Como consecuencia, lamenta el experto, cada vez son menos las empresas que invierten y más las que cierran sus puertas en un escenario en el que el mercado demanda incremento en ofertas.

“Es manejar un carro a ciegas. (Las empresas) hacen cálculos al ojo por ciento pero en realidad no tienen cuentas claras de lo que se come la inflación”, comenta.

Cifras manipuladas

En 2014, el BCV cambió la metodología de cálculo de la inflación. Esta disminuye el porcentaje de influencia que tenían ciertos eslabones de la economía en el índice total.
Hardy califica esta medida como una manera errada de “ocultar y manipular” las cifras, lo cual -dice- no les funcionó porque los precios que intervienen en los números finales se incrementaron “excesivamente”.

Estas acciones, según Hardy, reflejan que el ente financiero de Venezuela tiene supuestos intereses políticos con el actual gobierno, pues “dejó de ser” independiente.

“Pretenden esconder y disfrazar las cifras para evitar un desplome de su gobernabilidad”, acusa.

El presidente de la firma Econométrica, Henkel García, infiere que esta situación afecta a los consumidores e inversionistas porque al no existir índices, los ajustes de precios que quiere hacer el gobierno nacional no están acordes a la realidad.

En segundo punto, asegura, al “navegar a oscuras”, en relación con el costo y la ganancia real de los productos, el usuario nota un desajuste en las compras diarias. Todos los días sube el precio.

Ocultar esos números no frena las estadísticas, sostien García. Para diciembre, estima que la inflación pueda llegar a 230%, por lo que pronostica que 2016 será un año “duro” económicamente para Venezuela.

El diputado al Consejo Legislativo de Anzoátegui (Cleanz), José Castro, reconoce que el BCV comete un error al no publicar los índices inflacionarios.

A pesar de eso, pide que no se use esta irregularidad con fines políticos para culpar al gobierno nacional sobre la actual situación económica.

Admite que en algunos ámbitos el Estado ha sido ineficiente, pero asegura que también hay empresas que contribuyen a la especulación.

Argumenta que muchos negocios reciben divisa preferencial (Bs. 6,30), del Sistema Complemetario de Administración de Divisas (Sicad, en Bs. 13,50) y Sistema Marginal de Divisas (Simadi, Bs. 199,98); pero hacen cáculos para la venta y ganancia con base en el dólar paralelo.

Tendencia al alza

Según el informe de la Comisióm Económica para América Latina y el Caribe (Cepal), la inflación promedio de la región fue de 9,4% en 2014. Latinoamérica presenta un incremernto de 1,8% en relación con 2013, cuando el mismo índice se situó en 7,6%. En el documento, la Cepal destaca la “importante” contribución de Argentina y Venezuela, los únicos países que hasta entonces presentaban cifras de dos dígitos. Actualmente, y según economistas, nuestro país es el único con tres números en inflación.

Katherine Carrizales
[email protected]

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