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Hay quienes duran hasta 16 horas al día usando el dispositivo móvil, costumbre que prosuce efectos secundarios al cuerpo humano

Según el Instituto Nacional de Estadísticas (INE), el 46% de los niños que tienen entre 11 y 14 años gozan de un teléfono móvil
Según el Instituto Nacional de Estadísticas (INE), el 46% de los niños que tienen entre 11 y 14 años gozan de un teléfono móvil

Frases como “sin mi celular me siento incompleto”, “no puedo estar sin mi teléfono porque estoy incómodo” o “me siento incomunicado cuando estoy sin mi teléfono” son algunas de las que expresa el ciudadano común al momento de referirse a este peculiar y útil aparato que ya parece formar parte imprescindible del ser humano moderno.

Actualmente, el dispositivo móvil se ha vuelto de gran utilidad para la vida cotidiana facilitando la comunicación interpersonal y generando a su vez, diversas maneras de transmitir mensajes.

El chat es un método de comunicación no personal que se lleva a cabo entre dos o más individuos a través de un celular, computadora o tablet en tiempo real.
Los dispositivos móviles, tienen la facilidad de crear grupos de chats dentro de sus contactos, haciendo más fácil la difusión de mensajes para un conjunto de personas, sin necesidad de enviarlo una y otra vez, simplemente agrupan los contactos que desee e inicia la conversación.

En esta era tan tecnológica, los grupos de chats son de gran ventaja para quien los utiliza.

Dentro de las aplicaciones para móviles, se encuentra WhatsApp, sistema de comunicación disponible para descargar en la mayoría de los teléfonos inteligentes. Permite crear grupos de chats, hace más fácil la difusión de mensajes y la comunicación inmediata entre personas.

María Gabriela Borrero, estudiante del noveno semestre de Comunicación Social en la Universidad Santa María y delegada de su salón, explicó que en la sección tienen un grupo de WhatsApp, donde están incluidos los 23 alumnos, lo que les facilita difundir entre ellos información de clases, trabajos y profesores, manteniéndose al tanto de las novedades con respecto a los estudios.

“Es satisfactorio porque nos ha unido como grupo, nos comunicamos e interactuamos más, aún fuera de las aulas. Aparte de ser una vía para mantenernos informados en materia de clases, es bastante útil para nuestra carrera, si algún profesor me notifica algo de clases, talleres, evaluaciones o notas yo le informo a mis compañeros a través de este medio” indicó.

Más allá
De igual manera, Borrero comentó que no es solo de provecho metodológico, “en el caso de una compañera de clases que estuvo enferma por una operación, nos manteníamos al tanto a través del chat, aún conservamos ese nexo de comunicación” aseguró.

A su vez, los estudiantes tienen como canal alterno, un correo electrónico de la sección al cual tienen acceso todos los alumnos, donde los profesores tienen la facilidad de enviarles información y el que esté revisándolo, a su vez se lo hace saber al resto del grupo.
Estos chats a pesar de no brindar comunicación cara a cara como se debería, pueden tener diversos fines, en el caso del empleo, también han tomado bastante protagonismo.

En el ámbito periodístico, un teléfono celular es de gran utilidad, bien sea para interactuar con colegas o saber de algún hecho acontecido durante el día o para grabar alguna información.

Los grupos han sido muy útiles en esta y muchas carreras, ya que entre colegas, se informan a través de los chats, para la periodista Giomar Payares, son de gran ayuda pues a través de ellos están actualizados del día a día.

“Entre compañeros nos ayudamos e informamos a través del WhatsApp, nos ponemos al tanto de convocatorias, actividades y temas del periodismo, además en nuestro caso, el celular es muy útil porque nos comunicamos para todo, podemos hacer grabaciones a quienes nos declaren, además enviar imágenes y más. Eso nos permite tener mayor facilidad al momento de trabajar en un medio impreso por ejemplo”, aseveró.


Por muchas horas
Hay personas que viven conectadas a su dispositivo hasta 16 horas al día haciendo llamadas, revisando mensajes o escribiendo de manera compulsiva, juegan y navegan.
Esta conducta que en el mayor de los casos es obsesiva y muchas veces adictiva termina pasando factura: los ojos, músculos, ligamentos, articulaciones y las vértebras pueden verse afectados a mediano o largo plazo.

¡Es una falsa necesidad!
La dependencia de un dispositivo móvil o tecnológico, es una necesidad creada, según la opinión del psicólogo Juan Carlos Santana, quien explica que la adhesión material es una falsa necesidad.

“Es una adicción a objetos que son circunstanciales y otros elementos que el hombre pone como prioridades, es cierto que el ser humano requiere comunicación, sin embargo en años anteriores se hacía cara a cara”, aseguró.

De igual manera, hizo referencia al momento de la aparición de aplicaciones como WhatsApp, Pin y redes sociales, lo que ha disminuido cada vez más la modalidad de trato personal.

Santana indicó que la compenetración del humano con los celulares, es tal, que las personas sienten el deseo de adquirir el último dispositivo de moda en el mercado, aún sin saber usarlo, simplemente por el hecho de tener en sus manos un dispositivo de última tecnología “En 1993, funcionó de excelente manera, hasta que fue evolucionando progresivamente y se creó la dependencia. Por lo tanto, al ser una necesidad creada, no es indispensable o vital como el hecho de comer, dormir, respirar o alimentarse que sí forman parte de las necesidades básicas del ser humano” resaltó.

Un ejemplo claro de este tipo de adicciones, es cuando la persona olvida su celular en casa antes de salir, y aún así habiendo recorrido la mitad del camino, se regresa a buscarlo y siente tranquilidad con el aparato en su poder, mientras que quien lo olvida por completo, se torna nervioso, inquieto, impaciente y malhumorado.

El fin de una relación
Entre parejas, el celular se ha vuelto un detonante para crear una discusión y hasta culminar una relación, el psicólogo Juan Carlos Santana resalta que anteriormente, eran pocas las parejas o individuos que asistían a su consultorio debido a problemas causados por sus dispositivos.

Esta frecuencia de visitas ha incrementado notablemente “las parejas se meten en problemas por la comunicación electrónica. Acostumbran a revisar el celular del contrario, horas de conexión y mensajes, causando conflictos, muchas parejas no ponen en claro que el teléfono es privado, así se ahorrarían una gran cantidad de problemas” acentuó.

Para que este tipo de dependencias de las que se puede prescindir no afecten la cotidianidad, el psicólogo recomienda implementar “días de parada”, condicionando el uso de los aparatos, buscar ayuda psicológica y de especialistas en salud mental, evaluar la posibilidad de que están invirtiendo mucho tiempo en celular o computador, con el fin de retomar la comunicación cara a cara y no eliminarlas.

La seguridad en tus manos
La aplicación “Cuadrante inteligente”, ya está disponible para teléfonos inteligentes y permite al ciudadano ser ubicado a través del satélite Simón Bolívar para facilitarle el punto exacto donde están los efectivos de seguridad, de igual manera, el usuario, identifica a través de imágenes satelitales, su propia ubicación y la distancia en la que se encuentra la patrulla, la cual hace acto de presencia con tres uniformados en menos de cinco minutos.

A través del celular, la aplicación busca en el país, estado, municipio y sector donde se encuentra la víctima.
Por cada cuadrante es asignado un número telefónico que está a disposición de todos los miembros de la comunidad, quienes podrán comunicarse con los efectivos policiales para denunciar algún hecho delictivo.

Uniformados consultados, aseguraron que gracias a la tecnología y un teléfono celular inteligente, se han disminuido los índices delictivos.
Para el subdirector de Polibolívar, Licenciado José Ramón Centeno, la tecnología ha avanzado progresivamente y la seguridad se ha adaptado a ella a través de los radios transmisores usados por efectivos, sistemas de seguridad en Cicpc y el plan Patria Segura con la aplicación inteligente que se conecta con el satélite Simón Bolívar.

“Es un hecho que la tecnología ha avanzado y es indispensable en materia de seguridad, a nivel policial necesitamos de ella, pues juega un papel fundamental en trámites e investigaciones de Cicpc estadal y nacional, Sipol y otros cuerpos de seguridad” aclaró el subdirector.
Centeno aseveró que han disminuido índices delictivos e incrementó la capacidad de acción y respuesta ante los hechos.

Si tienes alguno de estos síntomas, podrías estar padeciendo una severa adicción a tu teléfono celular:

  1. El precio de la factura del teléfono aumenta de una forma abrupta.
  2. Es incapaz de centrarse en la conversación porque su foco de atención está absorbido por el aparato
  3. En el caso del adolescente, no se separa del celular para comer, ir a clase o al baño.
  4. El móvil se convierte en un entretenimiento constante más que en un objeto de uso práctico para llamar o usarlo por un motivo concreto

Daños visuales

Diferentes estudios sugieren que el número de personas con miopía en el mundo ha aumentado más de un 35 por ciento desde la masificación del teléfono inteligente, lo que podría explicarse por el hecho de que las letras en las pantallas no son estáticas, además producen una emisión de rayos luminosos de intensidad y colores variables de cerca de 80 ciclos por segundos que son casi imperceptibles al ojo, pero no pasa desapercibido en el conjunto del sistema ocular.

Según el Instituto Nacional de Estadísticas (INE), el 46% de los niños que tienen entre 11 y 14 años gozan de un teléfono móvil. Hacer llamadas vía telefónica, es algo tan natural y cotidiano que pocas personas son conscientes de que también existe el riesgo adictivo.

Por lo tanto, algunos especialistas recomiendan antes de comprar un smartphone a su hijo hacerse la siguiente pregunta: ¿De verdad lo necesita?.

El psicólogo, Juan Carlos Santana reitera que este tipo de tecnologías podrían ser útiles en jóvenes mayores de doce años, solo por el hecho de mantener contacto con familiares, siendo un puente de comunicación al salir de casa “podría ser necesario para estudiantes de bachillerato, por monitorear al joven y estar al tanto de sus movimientos fuera de su residencia, más que todo en su tiempo de estudio, no tendría sentido que un joven menor a esa edad tuviese un celular” explicó.

Santana asegura que éste es un aparato para nada imprescindible, sin embargo los adolescentes caen el juego de la competencia entre ellos con respecto a la tecnología, “se han suscitado casos de jóvenes cursantes de bachilleratos heridos y maltratados por robo a los teléfonos, eso es parte de la imprudencia que cometen al momento de exponerlo”, comunicó.

El mal uso
Por otro lado, indicó que el estudiante puede darle un uso indebido utilizándolo como opción de búsqueda de respuestas en los exámenes, además, el mismo causa en los jóvenes bajo rendimiento escolar y la obsesión de poseer un dispositivo móvil, puede llevarlo a hacer cualquier cosa para obtenerlo.

César E. Mijares H.
[email protected]

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