La mayoría circunstancial que la MUD mantiene en la Asamblea Nacional, se mantiene en desacato ante las decisiones emanadas del máximo y último intérprete de las leyes y la Constitución en Venezuela: el TSJ.

Pareciera un acto de rebeldía y malcriadez de estos “diputados de oposición” pero no lo es, ni son rebeldes, ni son ingenuos. Conspiran abiertamente contra el pueblo, su gobierno, el estado de derecho y de justicia en esa larga ruta por sumar acciones a la insurrección que hace rato tratan de consumar.

El desacato y la sinrazón en la que, por tres diputados, justifican tamaña felonía es una cortina de humo, el fondo del asunto es trastocar el orden constitucional y servir la mesa a un golpe de Estado.

Han justificado la acción escondiéndose bajo la falsa bandera de un conflicto de poderes, cosa que no es tal, pues a ciencia cierta se trata de un poder en conflicto frente a los cuatro restantes y como no han conseguido eco en esos otros poderes, los atacan, los difaman y los provocan a diario.

Ahora bien ¿porque embaucarse en la aventura del desacato? Usted amigo lector en su sano y ponderado juicio saque sus conclusiones.

La AN quería que pisáramos el peine de llevar el presupuesto nacional ante el seno de un cuerpo que está al margen de la Constitución, es decir de haber llevado el presupuesto a esa instancia, estaríamos también en desacato y un acto de promulgación de la ley de presupuesto del año 2017 hubiese sido nulo de toda nulidad y el pueblo se hubiese quedado sin el ingreso necesario para vivir y desarrollarse. Además de otras implicaciones que por ahora no vamos a mencionar.

Por ahora las implicaciones son y serán demoledoras para la MUD y sus seguidores, nosotros estamos en el marco de la Constitución y las leyes para nunca salir de allí.

En esta mala hora de la patria, las y los patriotas de Venezuela tenemos que cerrar filas en favor de los grandes intereses nacionales y en especial por la paz y el sosiego del ciudadano común y no caer en las trampas que a diario, los voceros del imperialismo ponen delante para frenar nuestra marcha hacia la redención total de este pueblo.
Aporrea

José Ávila