Ante sonidos fuertes y trastornos de socialización, expertos en comportamiento recomiendan habituar al animal con terapias de sensibilización 


La fobia en los animales al igual que en los humanos, está representada por una reacción emotiva, con respuestas de miedo desproporcionadas frente a un estímulo concreto.

El proteccionista Daniel Cabello explica que en los caninos domésticos su génesis se encuentra en el período más importante del desarrollo, entre 21 días y 21 semanas de socialización.

Este tipo de alteraciones la define como una acción psicológica que presentan los animales ante situaciones reales de peligro.

De manera natural, algunos perros o gatos suelen, por ejemplo, esconderse de un depredador, huir de un incendio, refugiarse por sonidos perturbadores, etcétera. Pero, ¿qué pasa cuando esta conducta es recurrente?

Fobia canina

El presidente de la Fundación de Ayuda y Protección Animal Anzoátegui (Faprani), afirma que los trastornos más habituales en la especie canina se producen ante ruidos intensos (truenos, petardos, disparos, sirenas), personas, objetos extraños, niños y en general cualquier cosa que no haya sido expuesta al perro cuando era un cachorro.

Algunos veterinarios insisten en aprovechar el período de socialización del perro (desde el nacimiento hasta las 12 semanas) para educarle y acostumbrarle a todo aquello que deba experimentar en su vida futura.

Esta situación altamente estresante para el animal lo hace temblar, tener salivación, defecarse, intentar escaparse, gemir, acurrucarse, esconderse, las orejas suelen colocarse hacia atrás y plegadas sobre la cabeza.

Aunque no todos los canes suelen presentar miedo recurrente ante ciertas y determinadas cosas, Daniel Cabello recalca que las fobias pueden adquirirse por imitación, sobre todo cuando algunos cachorros conviven con canes adultos.

Por otro lado, señala que a partir de las 5 semanas de edad tienen repercusiones determinantes los maltratos de los humanos, generándose miedo hacia la persona que lo maltrató.

perros

Manejo y tratamiento

Para mejorar el temor irracional que puede producirse por diferentes causas, existen varias posibilidades para tratar a un amigo de cuatro patas.

Expertos en comportamiento refieren que terapias alternativas de sensibilización y acondicionamiento son esenciales para mejorar el problema y reducir la angustia.

La primera consiste en acostumbrar al perro o gato a sonidos fuertes y así conseguir que el animal tenga menos miedo. En ese caso el dueño puede acompañar con premios la estimulación de grabaciones cuando la reacción del mismo sea positiva.

Otro aprendizaje que condiciona el comportamiento de las mascotas es el intento de huir ante posibles lesiones físicas.

“Muchos animales desesperados corren por detonaciones, disparos, etcétera”, comenta Cabello, quien explica que la llegada de la época decembrina es mortal para los perros, inclusive algunos se ven afectados por extravíos masivos y accidentes.

Frente a esta circunstancia, el proteccionista recomienda habituar al animal en un área de la casa, donde se acostumbre a descansar y utilice como sitio de refugio.

Síntomas

Médicos veterinarios recomiendan que ante cualquier caso de fobia en animales domésticos, lo más indicado sea acudir al médico. Algunas características notorias de miedo en perros y gatos van desde la búsqueda desesperada de un refugio, rascar la puerta para intentar huir de ella o buscar el contacto con el propietario.

Noreykis Pino C.
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