La Academia Arte y Música dicta clases de cuatro, guitarra clásica y eléctrica, bajo, violín, teclado, batería y canto desde hace seis años en el centro comercial Peñón del Faro


La música merece ser la segunda lengua obligatoria de todas las escuelas del mundo”, así define el escritor belga, Paúl Carvel, esta disciplina artística que mueve sentimientos, recuerdos y le da alegría al que la escucha.

Batería, guitarra eléctrica y acústica, son algunos de los instrumentos que aprenden las personas. Juan González
Batería, guitarra eléctrica y acústica, son algunos de los instrumentos que aprenden las personas. Juan González

En el municipio Diego Bautista Urbaneja, la Academia Arte y Música promueve y ejecuta esta frase al 100%. Pero, además, le colocan una nota extra que hace que en la zona norte de Anzoátegui se formen artistas para incursionar más allá de las fronteras: ofrecen certificación internacional.

El coordinador de esta escuela de formación artística, Ivanhoe Prado, aseguró que el documento que entregan en este centro de formación no necesita ser apostillado y es avalado por la compañía japonesa Yamaha en Venezuela y el exterior.

“Somos una de las pocas escuelas de música que otorga este tipo de certificados.

Además las personas van subiendo de grado de acuerdo a los conocimientos que vayan adquiriendo dentro de estas instalaciones”, añadió.

Prado precisó que trabajan con preadolescentes desde los nueve años, hasta adultos mayores de entre 60 y 70 años de edad.

Infantiles, juveniles, adultos y avanzados; son las etapas en las que se divide el trabajo ejecutado por los profesores que laboran en estos espacios.

“Esta academia promueve el amor por la música, por los instrumentos y por el canto. Es importante que les enseñemos a nuestros hijos el amor por esta disciplina que le trae tanta felicidad a la sociedad”, indicó.

Universo musical

Trece son los niveles de educación musical que enseñan en la Academia Arte y Música.

Sin embargo, estos no van de forma ascendente, sino descendente y se asocian con los niveles de la disciplina de karate.

Del 13 (principiante) al 5 (maestros Yamaha) se dividen los escalones que deben ir bajando los alumnos de acuerdo a su rendimiento, talento y experiencia que vayan obteniendo.

Cuatro, guitarra -clásica y eléctrica-, bajo, violín, teclado y batería, son los instrumentos que pueden aprender a tocar las personas dentro de esta escuela de música privada.

Dos veces a la semana, las personas acuden y aprenden a tocar instrumentos. Juan González
Dos veces a la semana, las personas acuden y aprenden a tocar instrumentos. Juan González

“También damos clases de canto. Todo es un complemento y sincronizamos todo. Un alumno o alumna puede ver clases de dos instrumentos al mismo tiempo e ir bajando de posiciones en ambos”, explicó el coordinador.

Manifestó que las certificaciones se realizan dos veces al año (cada seis meses) con la presencia del personal directivo de Yamaha Venezuela.

Añadió que un participante puede obtener dos documentos al año, siempre y cuando cumpla con los requisitos establecidos.

Prado refirió que la persona no tiene que llevar los instrumentos hasta la escuela de música porque allí se los facilitan para las prácticas.

“El principal requerimiento es el rendimiento como ya lo mencioné. Es imprescindible que la persona quiera estar aquí, que tenga en su casa los instrumentos que quiera aprender a tocar para que ponga en práctica lo que se le va enseñando y desee formarse”, señaló.

Gran legado

Danisha Gutiérrez tiene 20 años, y seis años dentro de la Academia. Es grado 10 en batería, teclado y guitarra acústica y relató que las clases que les imparten en esta casa de estudios le han permitido abrir muchas puertas.

Juan González
Danisha Gutierrez (Estudiante de la escuela de música Yamaha). Juan González

“Ha sido muy agradable estar aquí. Me he presentado en varios escenarios regionales y quiero seguir con estas enseñanzas para ser una gran artista”, mantuvo.

Con baquetas en mano (palos para tocar baterías) Jenifer Travieso, comentó que lleva tres años en la academia donde aprendió a tocar este instrumento.

Indicó que ha aprendido bastante de los profesores y de otros alumnos que llevan más tiempo que ella viendo clases.

María Paula Moreno tiene apenas dos meses dentro de la Academia Arte y Música. Con entusiasmo refirió que está en clases de guitarra y le ha gustado mucho el grupo con el que comparte su amor por la música.

Más de 300 personas, informó Prado, es la nómina con la que cuentan en estos momentos. Sin embargo, indicó que esta cifra puede aumentar o disminuir de acuerdo a la temporada o a las jornadas de certificación.

“Tenemos alumnos que en estos momentos son talento nacional. Nuestro objetivo es, principalmente, incentivar el amor por la música y luego que haya personas que dejen el nombre de nuestro país en alto”, ratificó.

En años

En 2011, la Academia Arte y Música abrió sus puertas en el centro comercial Peñón del Faro ubicado en la ciudad de Lechería.

En estos momentos, la nómina es de ocho profesores y la escuela de música es reconocida en la región por la metodología que imparten y la entrega de certificados internacionales.

“De otros municipios y estados vienen alumnos. Además tenemos padres e hijos estudiando y aprendiendo a tocar el mismo instrumento”, resaltó.

Las instalaciones cuentan con salones de teclado, lenguaje musical y bajo, guitarras acústicas, eléctricas y de canto.

Entre los planes a futuro, la Academia continuará con una serie de microconciertos (inaugurados en agosto pasado) dos meses al mes para que los alumnos vayan perdiendo el miedo escénico y dar a conocer el talento regional que va emergiendo y “subiendo como la espuma”.

Además formarán conciertos navideños y harán una nueva certificación antes de finalizar 2016.

“Seguiremos enseñando a las personas esta hermosa disciplina, al final de la jornada promovemos una carrera que es lo más importante. La única manera de saber que eres bueno es haciendo lo que te gusta y si te gusta la música, las puertas de estas instalaciones están abiertas”, invitó.

Precio accesible

La inscripción para esta casa de estudios musicales es de mil bolívares, además de cancelar una mensualidad de cuatro mil bolívares. El horario es accesible para todos los estudiantes de 2:00 de la tarde a 7:00 de la noche de lunes a viernes y sábados de 9:00 de la mañana a 2:00 de la tarde.

Patricia Aponte
[email protected]