Publicidad!

Solo en cuatro países del planeta Tierra se han hallado rocas con dimensiones geométricas perfectas


Por huellas de una civilización prehistórica o por hechura de la naturaleza, la población de Onoto, municipio Juan Manuel Cajigal (Anzoátegui), heredó esferas de piedra consideradas únicas en el planeta, por su tamaño, perfección, formación de esquemas organizados y abstracción ajena a modelos tradicionales.

Anny Misel
Anny Misel

Aunque no existe una infraestructura que exhiba estos monumentos de la antigüedad, en la casa de cualquier habitante de Onoto hay una historia que contar. Las rocas redondas y orfebrerías indígenas descubiertas guardan innumerables opiniones sobre su procedencia.

Lo cierto es que hace 36 años, durante la construcción de la represa El Cují (embalse), aparecieron decenas de piedras redondas, similares a las halladas en México, Nueva Zelanda y Costa Rica; sin embargo, por miedo a que la obra fuese paralizada, no se le dio la importancia que merece.

Así lo relató José Hurtado Moy, habitante de esta población anzoatiguense, quien aseguró haber entrevistado a los extrabajadores de la empresa Raisa C.A. Este otoñero precisó que las esferas encontradas eran de diferentes tamaños, algunas del diámetro de un balón de fútbol, hasta unas que sobrepasaban los dos metros ampliamente.

Hurtado, popularmente conocido como “Cheo Moy” junto a un grupo de investigadores y el exalcalde de Onoto, Mardo Marcano, presentaron ante el Instituto de Patrimonio Cultural (IPC) este hallazgo en el año 2008, siendo esta la primera notificación que llegara al importante ente rector de la cultura.

Héctor Maitán es otro poblador interesado en conocer la verdad sobre las maravillosas piedras, tres de ellas exhibidas hoy en día en la plaza Bolívar del municipio, otras en los alrededores de la laguna de Unare.

“Tenemos un gran aporte a la prehistoria venezolana que aún no se ha explotado”, precisó.

Expertos hablan

Anny Misel
Anny Misel

Aunque han pasado más de tres décadas, aún las opiniones sobre procedencia de las rocas lícitas de Onoto abundan. El geólogo anzoatiguense, Efraín Franco, durante el año 2008, se interesó por investigar las rocas y el lugar donde fueron encontradas.

Aseguró que tienen una complejidad  geométrica y tamaños de casi dos metros de altura, que sustentan la hipótesis de que fueron talladas por aborígenes que habitaron en las tierras de Onoto.

Franco junto a un grupo de investigadores como Terry Lange de Carabobo, Carlos Martín de la Universidad Central de Venezuela y hasta Alberto Sibaja, escritor costarricense, iniciaron el proyecto para comprobar que las esferas eran producto de la actividad humana; sin embargo, ha faltado interés de las autoridades por financiar dichas averiguaciones.

El historiador del estado Anzoátegui, Eduardo Guzmán Pérez, aseguró que las piedras muestran dibujos de bajo relieve de animales y humanos, sin embargo, considera que no han tenido la iniciativa para llegar a su procedencia prehistórica.

Cuenta que estas tierras eran habitadas por indios palenques, caracares y los guaribes, que por cultura eran conocidos por la pesca, la caza y recolección de frutos, a diferencia de los mayas, quienes creaban impresionantes monumentos.

“Esta historia debe ser analizada y conceptualizada. Hace falta interés de los gobernantes en conocer la prehistoria”, añadió.

Dónde están
Según certifican los pobladores, algunas de las piedras fueron llevadas a la Universidad del Zulia y a la fundación Salle (Caracas) para ser estudiadas; sin embargo, permanecen exhibida en los jardines.

Otras por motivos netamente ornamentales fueron a parar a la plaza Bolívar de Onoto, a la carretera nacional y a los alrededores de la laguna de Unare, mientras que el resto desapareció.

José Hurtado Moy y Héctor Maitán coinciden en que se han encontrados restos de orfebrería que podrían ayudar a encontrar la verdadera historia; sin embargo, hasta el momento las enormes piedras -únicas en el planeta- permanecen como adornos, sin darle el verdadero valor que merecen.

Ruta turística arqueológica
La cultura maya ocupa hoy cinco países centroamericanos con más de 150 sitios arqueológicos visitables en los que el turista puede admirar los vestigios de una de las civilizaciones más sorprendentes de la historia, en Venezuela, específicamente en Anzoátegui, hay un diamante en bruto que esconde una etapa prehistórica.

Anny Missel
Anny Missel

El presidente de la Corporación de Turismo del estado Anzoátegui, Gabriel Laclé, anunció que presentarán a las autoridades municipales y estadales, una propuesta para abrir una ruta cultural en la población de Onoto, municipio Juan Manuel Cajigal.

Considera que el oeste del estado tiene todo el potencial para transformarse en un eje de desarrollo turístico, desde San Juan de Capistrano hasta Boca de Uchire, donde hay hermosas playas y posadas.

“Qué interesante sería una ruta arqueológica, donde guías de la misma población cuenten la historia de las esferas lícitas de Onoto. Donde los visitantes puedan llevarse réplicas de estas piedras”, especificó.

El representante de Turismo anzoatiguense estimó que permitiría un desarrollo económico, ya que se abrirán actividades paralelas a estos yacimientos arqueológicos para revalorizar la vida cultural de los pobladores.

El geólogo Efraín Franco propone la construcción de un museo arqueológico que no tendrá nada que envidiarle al museo egipcio de El Cairo. Hace un llamado a las autoridades regionales a cerrar las investigaciones e impulsar la cultura prehistórica de Onoto.

Estudios
Alesia Martínez, representante del IPC para los estados orientales, quien al observar las esferas expresó: “Desde el punto de vista técnico muy interesante e importante de muestras únicas en el país que tienen que ser estudiadas, analizadas contextualizadas para lo que sería el aporte a la historia pasada y contemporánea de este municipio y que además de que nosotros podamos aprovechar de estos recursos de estos potenciales patrimoniales”.

Las monumentales esferas de piedra de Costa Rica “son la prueba” de que la Atlántida, la mítica isla-continente descrita por el filósofo griego Platón, estuvo en América.

Esta teoría, apuntalada por los antropólogos Ivar Zapp y George Erikson, es una de las muchas que tratan de explicar el origen y la función de los restos precolombinos que la Organización de las Naciones Unidas para la Educación, la Ciencia y la Cultura (Unesco) acaba de incluir en la Lista del Patrimonio de la Humanidad.

Frente a eso, el profesor de antropología de la Universidad de Kansas (EE UU), indicó a BBC Mundo cuál es la explicación con más sustento.

Según Hoopes, hay que buscar el origen de las esferas en las ancestrales técnicas de pulido inspiradas en la erosión natural de las piedras.

“Aunque esta teoría aún no ha sido totalmente articulada y la evidencia que la apoyaría sigue siendo circunstancial”, aclaró.

Detalles
Las primeras esferas de piedra fueron descubiertas en el año de 1939, cuando la United Fruit Company inició la siembra de miles de hectáreas de plantas de banano en la región del Delta del Diquís o Delta Sierpe-Térraba, en territorio costarricense.

Naylett Leonett

Publicidad!