Miles de manifestantes han tomado las calles en varias ciudades del país para protestar contra el fallo del caso Brow


Cortesía
Cortesía

Estados Unidos sigue en jaque por el fallo que exoneró a un policía que mató a un joven negro en Ferguson, tras la segunda noche de disturbios este martes,

Manifestaciones indignadas que denuncian discriminación racial se han extendido por todo el país.

Unas 44 personas fueron detenidas la madrugada de ayer dijo Jon Belmar, el jefe de la policía de Saint Louis, al que pertenece Ferguson.

Los manifestantes rompieron vidrios de la alcaldía, incendiaron un auto de policía y lanzaron cócteles molotov, aunque Belmar indicó que la noche estuvo mejor que el lunes y la Policía no tuvo que utilizar gases lacrimógenos.

En la oficina policíal, manifestantes sostenían pancartas que decían “no nos harán callar”, mientras los policías locales, apoyados por la Guardia Nacional, trataban de contenerlos.

Réplicas

En la vecina ciudad de Saint Louis (2,6 millones de habitantes), los manifestantes quemaron un auto.

Las protestas se han extendido por todo el país, mientras el presidente Barack Obama condenó el uso de violencia.

Según balances de prensa, las protestas se registraron en más de 170 ciudades de 37 estados.

El detonante fue la decisión de un jurado que el lunes concluyó que el policía Darren Wilson actúo en legítima defensa cuando el 9 de agosto disparó repetidamente y mató a Michael Brown, de 18 años tras un altercado entre ambos.

Despliege

El contingente desplegado por el Gobierno de Estados Unidos en Ferguson por la Guardia Nacional fue triplicado y 2.200 efectivos de esa fuerza especial, conformada por militares de la reserva y que se utiliza para contener emergencias, patrullan ahora día y noche la zona para controlar las manifestaciones violentas.

AFP