Publicidad!

Este director de orquestas considera que la tecnología ayudará a la expansión y conocimiento de la música clásica, aunque haya quienes apuestan a su desaparición

El nombre de Gerardo Estrada ha sido visto mucho en los titulares de las páginas de cultura del país y el mundo entero en las últimas semanas, lo que pocos saben es que este prodigioso hombre vivió y formó parte  del sistema orquestal del estado Anzoátegui, cuando esta fue dirigida por el maestro Antuane Duhamel, en la década de los 90.

Cortesía
Cortesía

Estrada, quien se alzó el pasado  9 de mayo con la Batuta de Oro, en el Concurso Internacional de Directores de Orquesta 3.0, organizado por la Escuela de Dirección de Orquesta y Banda “Maestro Navarro Lara”, con sede en España y la Orquesta Sinfónica de Paraguay.

Comentó que esta había sido una excelente experiencia de vida y un orgullo haber sido seleccionado como ganador en un cuadro de latinoamericanos, siendo una competencia muy reñida de aproximada- mente seis meses, y en la que se presentaron 80 directores de orquestas provenientes de  todo el mundo.

Este virtuoso de la batuta inició su vida en el mundo de la música con tan solo tres años de edad. Su hermana mayor  fue quien, a través de un obsequio, le abrió las puertas a este mágico sueño.

“Cuando tenía tres años mi hermana quiso hacerme un regalo y me llevó a una tienda de música. Allí me mostraron todos los instrumentos y escogí un violín. Desde ese instante me sumergí en esta maravillosa experiencia, mi amor nació y quedé prendado hasta el día de hoy”, narró.

Sus primeras clases llegaron de la mano del maestro Emil Friedman, en su academia ubicada en Caracas, quien le ofreció clases de violín, para luego ser guiado por distintos profesores en la capital.

El director de orquesta recuerda con cariño al fallecido Carlos Villamizar, de quien obtuvo muchos de sus conocimientos. También incursionó en la percusión bajo la tutela de Mauricio García, en el Conservatorio Landaeta.

Traspasando fronteras
Con tan solo 35 años de edad ha tenido la oportunidad de dirigir no solo las más importantes orquestas y filarmónicas de Venezuela, sino también de Moscú, Polonia, Portugal, Ecuador, entre muchas más.

Desde hace varios este caraqueño lleva nuestro acervo cultural a los bielorrusos. Fue el primer secretario de la embajada venezolana en país europeo, desde donde hoy coordina el Centro Cultural Latinoamericano Simón Bolívar.

Estrada destaca que es un honor para él retribuir con su conocimiento a otros jóvenes todo lo que Venezuela le ha dado, desde allá muestra  todas las expresiones culturales de nuestra tierra, en donde a pesar de la distancia e idioma están interesados en conocer al máximo nuestras expresiones folclóricas.

En la década de los 90 el joven director formó parte del sistema orquestal del estado Anzoátegui. Cortesía
En la década de los 90 el joven director formó parte del sistema orquestal del estado Anzoátegui. Cortesía

“Es increíble ver cómo personas que no hablan nuestro idioma bailan y sienten nuestra música como si fuera la suya”, comentó.

Estrada señaló que este verano realizará dos conciertos con la Orquesta Sinfónica Internacional Juvenil en España, cuando compartirá escenario con el pianista Alfredo Ovalles, también venezolano, y con quien ha  tenido la oportunidad de trabajar en Minsk y República Dominicana.

Dentro de sus planes también se encuentra la participación en la Expo Milán 2015, con la Orquesta Milano Clasics. Su repertorio será casi en su totalidad de piezas escritas por compositores criollos, algo de música brasileña y, por supuesto, italiana para que sus habitantes se animen a asistir.

Planes a futuro
El también compositor comenta que actualmente escribe la música para la banda sonora de una producción bielorrusa-venezolana llamada Knoche, dirigida por  Paul Gillman, así como también para otra película chilena, ambas cuentan con el apoyo la Villa del Cine.

Sobre el presente y futuro de la música académica en Venezuela considera que está asegurado, ya que las nuevas generaciones dan muestra contundentes de su talento, del trabajo que se viene realizando dentro y fuera del Sistema de Orquestas y Coros venezolano.

Enfatizó que era de gran importancia que estos nuevos músicos debían volcar su atención a la música tradicional, conociendo primero sus raíces para luego abrir los brazos a la cultura mundial.

“Hay que aprender, investigar y  profundizar en nuestras raíces, porque esto es lo que ha hecho grande a muchas escuelas como la mexicana en donde  directores, como Carlos Chávez  y Silvestre Revuelta, se nutrieron de su música para proyectarla al mundo, al igual que lo realizó en su oportunidad el gran  Encio Castellano en nuestro país” , concluyó.

Mensaje de aliento
Estrada, desde Bielorrusia, invitó  a la juventud venezolana a  que creyera en su talento, que lo explotaran al máximo. Aseguró que para tener un mejor país debemos trabajar en conjunto sin importar colores, ya que el propósito es el mismo.

Jakelin Cotorett
[email protected]

Publicidad!