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Muchas personas afrontan la partida de su mascota como la de un familiar, según la la psicóloga y especialista en el moldeamiento de conducta, Nelsy Salcedo esto sucede debido a que los animalitos se convierten con el pasar de los años en parte de la familia

Separarse de esa mascota que nos ha acompañado en ocasiones desde la infancia suele ser traumático, y más cuando se decide practicar un proceso de eutanasia.

Los veterinarios recomiendan tomar esta decisión en familia, siempre tomando en cuenta que será la mejor opción para detener el sufrimiento del animal en caso de padecer enfermedades terminales como el cáncer, estar afrontando procesos dolorosos relacionados a achaques de la vejez o consecuencias de un accidente que le generen sufrimiento continuo.

Es por ello que la Sociedad Mundial de Protección Animal (Wspa, por sus siglas en inglés) exhorta a que previo a realizar este proceso la mascota sea llevada a su médico para que evalúe su condición de salud, y con apoyo de este decidir si es viable o no practicar la “muerte digna”, como ha sido definida por quienes apoyan su uso.

Manos con guantes azules de látex sosteniendo una jeringa mientras que un perro yace acostado y con los ojos cerrados en un fondo blanco.

La Wspa indica que esta táctica debe ser aplicada con los fármacos recomendados de tal forma que no se genere en el animalito temor ni ansiedad, para así garantizar un “adiós sin dolor”.

Otro de los factores que deben garantizar los veterinarios a los propietarios que deciden usar este método de muerte programada, es que la mascota reciba un medicamento que le haga perder el conocimiento lo más rápido posible, para que al momento de ser aplicada la inyección este no esté consciente.

De igual manera se debe decidir si se realizará en casa o en el consultorio, con referencia a este último punto la psicóloga y especialista en el moldeamiento de conducta, Nelsy Salcedo, indica que debe ser estudiado a fondo, puesto que esto en lugar de ayudar a afrontar y aceptar la pérdida, podría generar recuerdos dolorosos sobre todo en los adultos mayores y niños.

“Muchas personas afrontan la partida de su mascota como la de un familiar, porque realmente es en eso lo que se convierten, en un integrante más de la familia que los acompañan en momentos buenos y malos, en ocasiones el proceso de duelo puede durar hasta seis meses”, señala Salcedo.

Pero sin duda el punto más importante que se debe considerar es el costo económico que acarrea realizar una eutanasia, y si posterior a esta se desecha el cuerpo de forma convencional enterrándolo en un lugar alejado de la ciudad o se crema para conservar sus cenizas.

Recomendaciones

– La ausencia de dolor es la regla de oro cuando se procede a la muerte veterinaria.

– La medicación suministrada debe, asimismo, lograr que nuestro amigo pierda lo antes posible el conocimiento.

– Tome la decisión de suministrar la eutanasia al perro con calma, y con información: es esencial para encarar la muerte médica de su mascota.

– Recuerde que la vida de un can suele prolongarse, de media, entre 12 y 16 años.

– Tener cerca sus juguetes favoritos le ayudarán a sentirse más tranquilo y feliz.

Recomendaciones

– La ausencia de dolor es la regla de oro cuando se procede a la muerte veterinaria.

– La medicación suministrada debe, asimismo, lograr que nuestro amigo pierda lo antes posible el conocimiento.

– Tome la decisión de suministrar la eutanasia al perro con calma, y con información: es esencial para encarar la muerte médica de su mascota.

– Recuerde que la vida de un can suele prolongarse, de media, entre 12 y 16 años.

– Tener cerca sus juguetes favoritos le ayudarán a sentirse más tranquilo y feliz.

Redacción El Norte
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