La goleada a Bolivia permitió al ciclo de Rafael Dudamel acabar con las comparaciones odiosas y superar lo hecho a 2002

Maduración. Es la palabra que ha utilizado el seleccionador nacional Rafael Dudamel para referirse a la fase del proceso que cumple la Vinotinto, última en la tabla de posiciones a Rusia 2018 y con la mirada fija en la Eliminatoria Suramericana al Mundial de Catar 2022.

Ya sin opciones clasificatorias, el estratega patrio encaró esta última doble cartelera del año con una actitud más positiva, luego de las ausencias obligadas de Alejandro Guerra, Juan Pablo Añor y Salomón Rondón por lesión. Luis “Cariaco” González, Yeferson Soteldo y Christian Santos fueron los reemplazantes en una convocatoria que incluyó a talentos de la liga doméstica como Rubert Quijada, junto a otros que recibieron la oportunidad como Rómulo Otero, Jacobo Kouffati, John Murillo y Renzo Zambrano.

“Tenemos un grupo de altísima calidad y con mucha experiencia, jóvenes con experiencia, que eso no es fácil tenerlo”, reconoció Dudamel, luego de cerrar 2016 con el revés 3-1 en Quito ante Ecuador.

El saldo de esa mezcla, una selección con promedio de 24,57 años de edad, fue la primera victoria luego de 11 fechas en este premundial y recuperar un poco de la ilusión vinotinto con miras al futuro.

“Ahora vamos a pasar varios (tres) meses sin partidos de eliminatoria. El haber tenido un triunfo y darle espacio a nuevos valores, nos va a hacer bastante exigente la conformación en febrero para la doble fecha que tenemos en marzo”, adelantó el seleccionador venezolano al reconocer el trabajo que deberá realizar durante este periodo, que incluirá un amistoso en diciembre y el regreso del eterno capitán: Juan Arango, para su despedida formal.

Cinco puntos
El estratega nacional reconoció que espera en ese lapso que “nuestros futbolistas sigan madurando, adquiriendo esa jerarquía y ese bagaje que da el fútbol internacional y vamos a regresar mucho mejor”.

La histórica goleada (5-0) sobre Bolivia en Maturín y el empate (2-2) con Argentina en Mérida, le permitieron a Rafael Dudamel arribar a cinco puntos en estas 12 jornadas del premundial y superar los cuatro tantos producidos a esa fecha en la ruta a Corea-Japón 2002 (triunfo 4-2 sobre Bolivia y pacto 2-2 con Colombia).

Esas cinco unidades, obviamente, distan mucho de los productivos caminos a Alemania 2006 (14), Suráfrica 2010 (13) y Brasil 2014 (16), pero Dudamel confía en que su cosecha actual verá los frutos de una base sólida en el proceso para Catar 2022.

“Hay que seguir con esta intensidad en el trabajo, estamos teniendo mucho movimiento en nuestras selecciones y estamos totalmente seguros que esto va a funcionar”, afirmó el timonel, quien guió a la Vinotinto hasta los Cuartos de Final de la Copa América Centenaria y sumó cinco contables en las seis jornadas de Eliminatoria en 2016. Su ciclo también deberá seguir la maduración.

Eduardo Ceccato García
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