Sería un hecho inédito que los finalistas del torneo previo sean marginados de la liguilla siguiente. Orientales y barineses pudieran cristalizarlo, inclusive con victorias 


Primero hay que ganar. Y luego, esperar algún resultado inesperado”. Con esas palabras, el director técnico argentino Nicolás Larcamón describió el milagro que deberá obrar el Deportivo Anzoátegui este domingo en Ureña, para asegurar un puesto en una liguilla del Torneo Clausura 2016 del fútbol profesional, que pudiera quedarse sin los finalistas del Apertura.

Anzoátegui, noveno en las posiciones con 26 puntos, y Zamora, décimo con 24, se disputaron la corona en mayo. Pero ahora necesitarán de la intervención divina para colarse entre los ocho mejores del certamen de cierre de la temporada 2016.

Zulia, dueño del octavo y último boleto a los playoffs con 26 tantos, recibe al descendido Estudiantes de Caracas solo cuatro días después de cerrar la serie final de la Copa Venezuela y de nuevo en el estadio José Encarnación “Pachencho” Romero.

“En un torneo de tanta paridad y en que cualquier resultado puede darse, no descarto el posible (triunfo o empate) de Estudiantes de Caracas. Si bien es en Maracaibo, ese es un rival que si quiere y esta motivado te puede complicar, se puede cerrar, te encuentra en alguna contra y te lastima”, analizó Larcamón.

El estratega de los anzoatiguenses se centró en ese duelo por dos factores: el talento de la nómina capitalina y la rivalidad que agregaría hoy el juego de vuelta, para definir un cupo a la Sudamericana de 2017.

“Es por lo que veo como equipo (de Estudiantes de Caracas) y lo de la final (de Copa) pudiera ser un agregado para que queden algunas rispideces”, indicó Larcamón y añadió que “van a jugar dos partidos en el mismo campo, en cuatro días. Son atenuantes que pueden desordenar el desarrollo lógico de un partido”.

El Aurirrojo, que visita a Ureña en San Cristóbal, tendría más posibilidades de conseguir el milagro que el vigente monarca nacional, que recibe a Lara en Barinas y hasta ese resultado pudiera ser el que ofrezca la redención a los orientales.

“Las alternativas son todas víables, en tanto y en cuanto nosotros ganemos. Primero hay que ganar y luego hacerlo por una mayor diferencia para aumentar las posibilidades”, refirió Larcamón, en cuanto a una posible victoria de los zamoranos y que permitiría al Anzoátegui (de ganar) igualar a Lara (5to) con 29 contables y la diferencia de goles definiría el pasaje a la Liguilla Final.

Los orientales deberán ganar por tres dianas y los crepusculares caer por igual diferencia en Barinas.

“Al que menos oportunidad le veo (de sorprender) es a Llaneros”, advirtió Nicolás Larcamón, en cuanto a su duelo frente a Caracas en el Cocodrilos Sport Park de la Cota 905.

Pese a que los Rojos del Ávila tienen cinco empates y una derrota en nueve juegos en su estadio, el descendido club de Guanare suma un punto en sus nueve salidas.

La Guaira, séptimo con 27 tantos, será una incógnita debido a su partido de hoy con Estudiantes en Mérida. Un triunfo litoralense en suelo andino le otorgará el pase y el sábado recibirá a Táchira para definir el cuarto escalón de los playoffs.

Eduardo Ceccato García
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