El Fondo Monetario Internacional (FMI) ha ampliado en dos décimas, hasta el 0,6 %, la contracción económica prevista para Latinoamérica en 2016, según revela el informe “Perspectivas Económicas Globales” divulgado ayer por la institución.

El FMI espera que Brasil cierre el año con una caída del PIB del 3,3%, el mismo porcentaje adelantado en julio, pero rebaja el crecimiento esperado de otras economías del subcontinente, entre ellas la mexicana.
México, segunda economía latinoamericana, reducirá ligeramente su crecimiento al final de este año, con un avance del 2,1% de su producto interior bruto (PIB), por debajo del 2,5% de 2015.

La mayoría de economías latinoamericanas que basan su actividad en la exportación de materias primas sufren en sus balances por los bajos precios de sus recursos naturales, lo que se traduce en desaceleración.

El FMI espera que Colombia crezca este año un 2,2%, por debajo del 3,1% de 2015, mientras que Chile creará riqueza a un ritmo del 1,7%, por debajo del 2,3% del pasado ejercicio.

La caída de los precios de las materias primas también sumirá en datos negativos a Argentina y Ecuador, mientras que en Venezuela la profunda crisis económica empeorará.

Tras experimentar un retroceso del 6,2% en su PIB, Venezuela, inmersa en una grave crisis económica y política, cerrará 2016 con una caída de su economía del 10%, una inflación de casi el 500% y un desempleo cercano al 20%, pronostica el FMI.

En 2017 la economía venezolana caerá 4,5% y la inflación será de 1.660%.
Tan solo Perú (donde la actividad minera ha aumentado) y Paraguay conseguirán una mejora económica en 2016 con respecto al año anterior, cerrando este ejercicio con una expansión en el entorno del 3,5%.

Redacción
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