Comprar lo esencial para una vivienda significa un gasto de alrededor de 156 mil 400 bolívares  


“El que se casa, casa quiere”, así reza un famoso refrán venezolano, “pero el tema no es querer o no una vivienda, el problema es conseguirla y aún más equiparla”.

En eso transcurre la vida de cientos de personas jóvenes en Anzoátegui, quienes ven lejos la posibilidad de tener un espacio propio.

Mueblería
José Igualguana

Héctor y Mariana son el vivo ejemplo de esta situación. Apenas tienen dos años de matrimonio y ya empezaron a vivir las “calamidades” de la vida en pareja. Ambos tienen empleos fijos, pero solo ganan unos cuantos bolívares por encima del salario mínimo.

Mariana es ingeniero y, sin embargo, la situación del país la ha llevado a conformase con un puesto de cajera en una reconocida ferretería de la zona.

La mujer asegura que a pesar de que, tanto ella como su esposo tienen empleo, hasta el momento no han podido comprar ni un mueble para la casa.

“Antes de casarnos compramos un apartamento pequeño, porque los ahorros no nos dio para más, pero desde entonces vivimos sólo con la cama”, relató la joven, quien asegura que traer un bebé al mundo no está entre los planes, pues no cuentan con la estabilidad económica.

Costo de la vida

Según estadísticas tras un recorrido por los comercios de la zona metropolitana, realizado por Diario El Norte, equipar una casa con lo esencial, está por el orden de los 156 mil 400 bolívares, lo que equivale a un promedio de 36,6 sueldos mínimos.

“Tendríamos que trabajar durante tres años, sin gastar un medio para reunir todo el dinero”, expresó Mariana, mientras veía en una mueblería el juego de recibo que le gustaría para su hogar.

Cabe destacar que esto solo sería posible si la inflación se quedara estática en todo ese tiempo.

Los muebles, unos de los más económicos del mercado, tenían un precio de 8.000 bolívares.

Mariana y Héctor también necesitan para equipar su residencia un televisor que cuesta unos 29 mil 700 bolívares. “Un closet está por el orden de los Bs 10.800  y el juego de comedor Bs 7.500”.

Para renovar la cama matrimonial que tienen, deben gastar Bs 4.000 en el armazón de madera más Bs 6.500 en el colchón.

Si encuentran

Otros de los grandes problemas para quienes estiman tener una casa equipada es la escasez de electrodomésticos.

Héctor y Mariana han realizado una lista de los artículos que necesitan en su vivienda, pero equipos como nevera, lavadora y aires acondicionados “brillan por su ausencia”.

Son pocas las tiendas donde se pueden conseguir productos de este tipo. El encargado de un comercio ubicado en el sector La Chica de Barcelona, comentó que no les llegan electrodomésticos desde hace un año.

El empleado aseguró que las ventas han bajado en un 30% en comparación al mismo periodo del año pasado, debido a que para esta fecha los usuarios compran productos para la casa.

En otro negocio sí consiguieron una lavadora, su característica especificaban que se trataba de una semiautomática, de apenas 6.5 kilos valorada en 24.700 bolívares.

También encontraron los aires acondicionados de ventana, cuyo precio oscilan entre Bs 34.800 y 39.800.

Carlos Cardoza
Carlos Cardoza

“Con ese precio nos tendremos que conformar con un ventilador”, comentó Héctor mientras caminaba entre los productos. El ventilador cuesta 2 mil 800 bolívares.

En el caso de la cocina tampoco se consigue. Solo se ven las hornillas para ser empotradas. Su costo varía entre los 12.800 y 19.900 bolívares. Lo que nunca encontraron fue la nevera.

Bien equipada

Otra de las opciones para la pareja es hacer las enormes colas para comprar a través del sistema “Mi Casa Bien Equipada” que implantó el gobierno nacional.

“El problema es que para conseguir esos productos hay que tener un golpe de suerte”, replicó la encargada de la tienda, quien aseguró que el proceso es bastante engorroso. “Hay que hacer cola desde el día anterior y aunque los productos son bastante económicos, ellos también pasan por el mismo problema de los comercios privados, no tienen mercancía”, aseguró Manuela Landaeta vendedora de otro comercio ubicado en Barcelona.

En el programa gubernamental una nevera cuesta 8.000 bolívares, mientras que un televisor se puede encontrar en 7.000 bolívares.  6.000 mil bolívares es el precio de una lavadora y de una cocina en las ventas a precios justo en los Abastos Bicentenarios.

“La inflación nos está consumiendo, al paso que vamos el venezolano solo vivirá alquilado, pues intentar superarse y formar un hogar está cuesta arriba”, concluyeron los recién casados.

Inflación

Hasta el mes de agosto de 2014 cuando el Banco Central de Venezuela publicó el último reporte de inflación, la acumulada era de 39% y la anualizada de 63,4%. Hasta el momento desconocen las estadísticas oficiales del último trimestre, pero el Fondo Monetario Internacional proyecta que supere 60% al cierre del año.

Emely Arenas C.
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