Carmen Josefa Blanco Quintana, de 85 años de edad, fue asesinada a golpes por su hijo Jesús Pérez, de 52 años, la tarde del pasado martes dentro de su vivienda cerca del bloque 3 de Kennedy en la parroquia Macarao, municipio Libertador (DC), reseñó Últimas Noticias.

Desde la morgue de Bello Monte, familiares señalaron que ese día Pérez la había sacado a las 6:00 de la tarde hasta el ambulatorio de Las Adjuntas, supuestamente porque se había caído.

La mujer llegó muerta. Tenía moretones y le sangraba la nariz. Médicos alertaron a la policía. Pérez fue retenido por investigaciones en el Eje Noroeste del Cuerpo de Investigaciones Científicas, Penales y Criminalísticas (Cicpc).

Durante el interrogatorio se puso nervioso y pidió un espacio para salir a comprar agua. Los detectives lo siguieron y lo capturaron cuando intentaba huir en la estación del Metro en Mamera.

Constantemente
Una bisnieta denunció que no era la primera vez que el hombre golpeaba y maltrataba a la octogenaria.

Vecinos constantemente los alertaban sobre lo que ocurría, pero él los amenazaba con matarlos. La mantenía aislada y encerrada.

Explicó que en diciembre del año pasado Carmen había sufrido un Accidente Cerebro Vascular (ACV) que le había limitado en muchas de sus condiciones. En ese momento una de sus hijas se la llevó hasta su casa en Santa Teresa del Tuy para cuidarla. Pero Jesús apareció armado y se la llevó.