Existe un grupo de varones que no temen a que sean tildados de “menos machos” o que su virilidad sea juzgada por ejercer incluso profesiones que anteriormente eran desempeñadas en gran parte por féminas


Venezuela se caracteriza por ser un país donde el machísimo domina, muchos hombres desde pequeños son criados bajo la enseñanza de que ciertos oficios “sólo pueden ser realizados por las mujeres”.

Pero existe un grupo de varones que no temen a que sean tildados de “menos machos” o que su virilidad sea juzgada por ejercer incluso profesiones que anteriormente eran desempeñadas en gran parte por féminas.

Tal es el caso del costurero Juan Rivera Buleje, quien lleva 25 de sus 52 años de edad dedicado al mundo de la confección.

Rivera Buleje narró que luego de llegar “accidentalmente a Venezuela”, aprendió este quehacer debido a que su primer trabajo fue en la fábrica de pantalones Minelli, en la Ciudad de Caracas.

“Fue una gran oportunidad para mi, ya que me abrió las puertas al mundo de la sastrería y la alta costura, con esta profesión tuve el privilegio de coser para los artistas de televisión de aquella época, además de haber podido montar mi primera fábrica de construcción en la ciudad de Cumana”, expresó el costurero.

En la actualidad esa empresa fue heredada a su hija de 23 años de edad, a pesar de que esta se inclinó por el estudio de la medicina.

“No tengo miedo de ser juzgado por nadie, esto es un trabajo como cualquier otro, así como las mujeres han dominado todas las carreras y trabajan en cualquier área, nosotros también podemos hacerlo, se deben vencer esos prejuicios para que la sociedad avance, el 90% de las empresas cuenta con un hombre a la cabeza, sin importar a la rama que estén dedicadas”, expresó Rivera Buleje.

Estilo
“Ser barbero o estilista no significa ser menos hombre que otro que realiza trabajos de fuerza, contradictoriamente a lo que muchos piensan este es una excelente labor, que va más allá de simplemente de cortarle el cabello a un cliente”, expresó Alexis Parucho, barbero de profesión.

Parucho quien desde hace 29 años se ha desempeñado como barbero, comentó que luego de haber cursado estudios durante dos años en la carrera de educación, decidió dedicarse a la barbería, puesto que esta le permite flexibilidad de horarios, mayores ingresos y tiempo para compartir con sus tres hijos.

Con motivo de celebrarse hoy el Día del padre, Paruta les recordó a todos los jóvenes que por cualquier motivo no tengan la oportunidad de culminar su preparación académica, que en esta área del sector belleza existe mucho campo por explotar, y que puede ser asumido sin pensar en los que dirán de la sociedad, puesto que hoy en día tanto hombres como mujeres deben estar preparados para asumir cualquier rol dentro de la sociedad.

Ejemplo
Es común que dentro del sector educativo los hombres ocupen los cargos relacionados al área deportiva y las matemáticas, pero son escasos aquellos que se sumergen en la enseñanza y mucho más en las primeras etapas de este ciclo escolar.

Y ese es el caso de Richard Alfonso, pese a tener como profesión el área de la informática desde hace once años se desempeña como auxiliar de aula en la Escuela de Educación Especial Barcelona.

Pero esta no es su única peculiaridad, Alfonso forma parte de la comunidad de personas con necesidades especiales, es decir carece del sentido de la audición, situación que no le impidió cursar estudios en una universidad regular, y que en cambio lo animó a asumir esta responsabilidad dentro de la misma institución que lo formó.

“Yo quiero ir más allá de una explicación en un aula, quiero ser el puente de enlace entre sus representantes y ellos, ayudarlos a solucionar sus problemas escolares y familiares, como padre de tres hijos me gustaría que ellos vieran en mi a una persona en que pueden confiar y un ejemplo de que si se pueden lograr las metas”, concluyó en su lenguaje de señas.

 

Jakelin Cotorett
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