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Desde hace más de 10 años José Rafael Torres vive en Barcelona y con esfuerzo lleva la comida a su casa

José Rafael Torres, es un hombre de 40 años de edad oriundo del estado Sucre pero con más de 12 años viviendo en Barcelona, específicamente en Tronconal III sector El Esfuerzo, llegó aquí con ganas de superarse pero sin conocer a nadie que le ofreciera un lugar donde vivir.

A su llegada tuvo que dormir en la calle, en los lugares que menos imaginó. “Pasé mucho trabajo. Tuve que dormir en el río, en las plazas, en el terminal y hasta en la Fuente, ahí vi muchas cosas malas pero decidí irme por el camino del bien, todos no tenemos los mismos pensamientos”, dijo Torres.

A pesar de la situación de calle en que se encontraba decidió terminar sus estudios de bachillerato en la Misión Robinson en la escuela nacional Dr. José Tadeo Arreaza Calatrava ubicada en el bulevar 5 de Julio de Barcelona, donde además, gracias a un amigo miliciano que custodiaba el lugar, durmió durante varios meses.

“Llegué aquí sin nada, me iba a sitios de comida rápida cuando botaban las hamburguesas para comer, antes eso era muy común ya eso no lo hacen y las personas que aún viven en la calle pasan mucha hambre”, agregó.

Superación
Después de obtener su título de bachiller decidió aprovechar una oportunidad que se le presentó en su camino de estudiar técnico en refinación de petróleo. “Con mucho esfuerzo y matando tigres en todas partes pude estudiar, fui vigilante, trabajé en la construcción, en una panadería y muchas cosas más, como vigilante no tuve buenas experiencias, la delincuencia no ve a quién se lleva por delante y además, pagan muy poco por arriesgar uno su vida” comentó.

Trabajando en una panadería conoció a su actual esposa, quien tiene cuatro hijos, dos hembras y dos varones, estos últimos aún viven con ellos mientras que las mujeres ya tienen una vida hecha. Lamentablemente, el señor Torres no puede tener hijos pero la vida le regaló los de su esposa.

Actualmente, y desde hace más de ocho años, José Rafael trabaja limpiando zapatos en el bulevar de Barcelona, desde bien temprano y hasta pasadas las 5 de la tarde se encarga de pulir y dejar brillante el calzado de sus clientes para llevar la comida a su casa.

El precio que cobra depende, si son zapatos, es más económico que un par de botas. “Yo puedo cobrar desde 500 bolívares hasta mil el más costoso, eso depende del tamaño del calzado. En un día bueno puedo ganarme 10 mil bolívares y en uno malo unos 5 mil, lo que gano aquí me alcanza para comprar la masita, aliño, sardinas, alguito para comer; con este trabajo veo poco dinero pero veo algo todos los días y puedo resolver”.

Torres comentó que en material debe invertir entre cuatro mil a seis mil bolívares cada dos o tres días, pues una crema para pulir zapatos pequeña cuesta Bs. 1.500, y normalmente compra dos, además del paño que utiliza.

Su pareja aún trabaja en la misma panadería donde se conocieron, con su sueldo y el trabajo que él realiza día a día mantienen su hogar.

Aunque José Rafael y su esposa no viven con lujo ni mucho dinero, se siente orgulloso de su trabajo, pues no le hace daño a nadie y vive decentemente, espera que las cosas en el país mejoren para tener una mejor calidad de vida “como se la merecen todos los venezolanos”.

“Espero que las cosas mejoren o que se terminen de empeorar para ver qué es lo que vamos a hacer en realidad”, enfatizó.

Sueños
Torres comentó que siempre quiso estudiar Ingeniería en Construcción Civil pero nunca tuvo la oportunidad, pues es una carrera costosa y con lo que gana no le alcanza para seguir estudiando.

“No pude seguir estudiando porque debo llevar el sustento a mi casa, pero nunca es tarde para lograr las cosas que uno quiere, como también he trabajado en obras de construcción sé muchas cosas, solo me falta es el título”, expresó entre risas.

Inversión

Para salir a trabajar todos los días, José Rafael Torres, limpiador de zapatos en el bulevar 5 de Julio de Barcelona, debe invertir entre cuatro mil a seis mil bolívares cada dos días. En un día de trabajo bueno, Torres puede llegar a ganarse hasta 10 mil bolívares

Rebeca Abreu
rebeca.abreu@elnorte.com.ve

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