Los haitianos votaron este domingo para elegir presidente, diputados y senadores sin mayores incidentes, pero la larga espera de los resultados, que serán difundidos en más de una semana, podría suscitar tensiones.

“Podemos decir sin dudar que se trató de una jornada exitosa para el país”, declaró Leopold Berlanger, presidente del Consejo Electoral Provisorio (CEP).

“La segunda parte serán lo resultados y la aceptación democrática de los resultados”, agregó en conferencia de prensa al caer la tarde.

Tras el cierre de los locales de votación, a las 16H00 locales (21H00 GMT), dio comienzo el escrutinio, en presencia de representantes de los partidos políticos.

Las operaciones se desarrollan en condiciones precarias. En la mayoría de los locales no hay electricidad y el personal electoral sólo dispone de lámparas portátiles o velas.

Cerca de 6,2 millones de haitianos fueron convocados a votar por uno de los 27 candidatos presidenciales, y a llenar 25 de las 109 bancas de diputados y 16 de los 30 asientos para senadores.

“Los resultados preliminares de esta primera vuelta de las presidenciales serán publicados en un plazo máximo de ocho días”, dijo Berlanger.

“Queremos agradecer a la Policía”, agregó durante una conferencia de prensa.

Más de 9.400 policías nacionales fueron movilizados a lo largo y ancho del país, secundados por 1.400 agentes de la misión de la ONU. Dieciocho personas fueron detenidas por delitos menores, según el balance parcial comunicado por Gary Desrosiers, portavoz de la policía nacional.

También la misión de observación de la Organización de Estados Americanos (OEA) manifestó su satisfacción.

“Notamos algunas mejoras a nivel organizativo, como el uso de tinta indeleble y la instalación de cabinas de votación aisladas, lo que contribuyó a tener un proceso más calmo”,dijo Cristóbal Dupuy, jefe adjunto de la misión de la OEA.

La elección presidencial se realiza luego de que la primera ronda del 25 de octubre de 2015 fuera anulada debido a fraudes masivos. El entonces mandatario Michel Martelly concluyó su mandato el 7 de febrero, sin poder traspasar el poder.

Ese mismo mes, el parlamento eligió a Jocelerme Privert, titular del Senado, como presidente interino por tres meses, pero las divisiones políticas y las débiles instituciones del país impidieron que los comicios fueran reorganizados.

Finalmente se fijó el 9 de octubre para la primera vuelta presidencial. Sin embargo, una vez más se aplazó: cinco días antes de la elección, el poderoso huracán Matthew arrasó con medio país y dejó más de 500 muertos.

Uno de los principales candidatos es Jovenel Moise, quien ganó la votación anulada de 2015 luego de ser elegido por Martelly para representar a su partido, el PHTK (Partido haitiano Tet Kale).

También vuelve a presentarse su principal rival, Jude Celestin, por la Liga Alternativa para el Progreso y la Emancipación de Haití (LAPEH). Llegó segundo en los comicios anulados, a los que calificó de “farsa ridícula”.

Moïse Jean-Charles, senador que se hizo un nombre como feroz detractor de Martelly, compite por el Partido Petit Dessalines, y Maryse Narcisse, cercana colaboradora del expresidente Jean Bernard Aristide, es una de las dos mujeres que bregan por la presidencia.

AFP