Publicidad!

Gobierno nacional señala a grupos adversos al Estado, de ser responsables de la guerra económica, política y social en la nación. Expertos aseveran que eso no es más que una treta para “tapar” verdaderas fallas que han llevado a Venezuela al declive


Como si fuera el Lejano Oeste, Venezuela es vista  -en la actualidad- como una de las naciones con más “guerras” de orden político, económico y social en Latinoamérica.

Estas beligerancias, a juicio del Gobierno nacional, han desencadenado desabastecimiento, bachaqueo, desestabilización nacional, incertidumbre en la población y hasta una caída considerable en los precios del petróleo.

Medidas especiales como el impulso de 15 motores productivos o el decreto de estados de excepción han sido las “armas de combate” con que el Estado intenta, desde 2013, frenar estas ofensivas.

Pero, ¿esas guerras son fehacientes o una simple treta para ocultar problemas mayores que evidencia la nación?

En 3, 2, 1

El historiador y sociólogo anzoatiguense Eduardo Guzmán Pérez explicó que desde el punto de vista de política nacional, la guerra económica expuesta por el mandatario nacional, Nicolás Maduro, no es más que un “sofisma”.

“Eso de las batallas y las guerras no son más que argumentos falsos que el gobierno pretende hacer pasar por ciertos, cuando la verdad es que todo corresponde a una treta diseñada en Cuba para responsabilizar a factores adversos al Estado de los problemas que enfrenta el país”, aseguró.

Señaló que no existe ningún tipo de contextualización para justificar la mal llamada guerra económica. A su juicio, el único objetivo de este artificio es desviar el fracaso que ha tenido el gobierno en los planes que ha diseñado para beneficio de los venezolanos.

El también especialista en temas políticos, argumentó que el principal problema que se maneja en materia económica es el desmantelamiento que se objetó a partir del 2007 con el aparato productivo nacional.

“Desde esa fecha, el Jefe de Estado destruyó tres industrias de peso en Venezuela como la azucarera, la de arroz y muy principalmente la petrolera que era la encargada de traer los dividendos al país”, resaltó.

Desde afuera

La principal guerra que comenzó a librar el gobierno del presidente Nicolás Maduro fue la económica -o también llamada “Gran Depresión Económica Venezolana”- desde 2013.

Tras estos problemas, el jefe nacional tomó ciertas medidas para intentar frenar la crisis financiera en la nación: aumento de la gasolina, incremento del salario mínimo integral y de pensionados, nuevo cono monetario, entre otros.

“Hay un golpe económico en marcha en Venezuela, es la modalidad que ellos (factores adversos al gobierno) han tomado, de la guerra económica al golpe económico”, aseguraba Maduro durante una visita a Argelia en enero de 2015.

También responsabilizó al gobierno de los Estados Unidos de estar “al frente de la guerra económica”.

“El Gobierno de Estados Unidos está al frente de la guerra económica contra Venezuela, pero no pueden ni podrán contra nosotros”, aseguró Maduro en su programa dominical en 2016.

Mientras que el ministro para las Comunas, Aristóbulo Istúriz, reveló que este problema financiero lo que pretende es “golpearnos para que abandonemos la revolución”.

Motores-Económicos de Maduro
Infografía: María G. Martínez Riveiro

“Esto es una guerra y como toda guerra, debemos ir con todo para derrotarla (…) Este trabajo debe ser de todos, desde los alcaldes, pasando por los gobernadores, como también la responsabilidad la tienen los Comités Locales de Abastecimiento y Producción (Clap), los consejos comunales y el mismo partido”, puntualizó.

La guerra del pan, anunciada por Maduro en 2016, debido a la escasez de hogazas en el país, también ha sido otra de las contiendas expuestas por el Estado.

“La federación de panaderos le declaró la guerra al pueblo y lo tienen haciendo colas pero por maldad, ya tienen varios meses en eso, y yo me he propuesto un plan especial para ganar la guerra del pan”, dijo.

Entre las estrategias para buscar acabar con este problema, el jefe de la nación informó en febrero pasado que abrirían 10 mil panaderías artesanales con ayuda de los Clap.

¿Contra el pueblo?

A juicio de la politóloga y concejal de la Cámara Municipal de Sotillo, Beatriz Pérez Blanco, la única guerra verdadera que tiene el Gobierno nacional en estos momentos es contra el pueblo.

“Ellos (el gobierno) deberían velar para que haya comida y medicinas en el país, para que se active el aparato productor, para que se generen empleos, para que todos seamos felices y vivamos como antes, en democracia”, señaló.

Indicó que mientras que el Presidente de la República siga de espaldas a las personas, estas no lo apoyarán y alertó en que las manifestaciones llevadas a cabo desde el pasado 1º de abril, en casi toda Venezuela, continuarán.

Manifestó que las guerras que, según el Estado, existen en Venezuela no son más que “patadas de ahogado”.

“Esos motores que han creado no los necesita la nación, los necesita el mismo gobierno para que termine de arrancar e irse. Venezuela está sumida en la más grande miseria, sin alimentos, sin medicinas, sin trabajo, sin producción y con más muertos cada día”, continuó.

El historiador Eduardo Guzmán reveló que lo único que buscó el Estado con este llamado a “guerra” fue doblegar a la clase media, controlar todos los medios de producción y venderles a los gobiernos internacionales una “realidad errada”.

Armas de combate

El 19 de enero de 2016, el Gobierno nacional impulsó 15 motores productivos para frenar y tomar medidas contra los problemas que tenía la nación.

Estos fueron diseñados para distintos sectores: agroalimentario, farmacéuticos, industrial, exportaciones, economía comunal, hidrocarburos, petroquímica, minería, turismo, construcción, forestal, militar industrial, telecomunicaciones, banca y finanzas y de industrias básicas.

El vicepresidente de la República, Tareck El Aissami, informó durante la memoria y cuenta de 2016, que uno de los logros económicos obtenidos por el Gobierno nacional, fue la inversión social de 71%.

Nicolas-Maduro
Los estados de excepción también han sido armas de combate que ha usado el Estado para frenar las guerras, pero estos no han dado los resultados esperados. Cortesía

Además de la instalación del Consejo Nacional de Economía, la Gran Misión Abastecimiento Soberano, el surgimiento de los Clap, la ampliación del cono monetario, la actualización del precio de la gasolina y la incorporación de los 15 motores productivos.

Sin embargo, en febrero pasado, el mandatario nacional Nicolás Maduro reconoció que “el ritmo” que llevan algunos motores no se está desarrollando con la velocidad necesaria que necesita el país en estos momentos.

“No puedo perder ni un segundo en insistir una y mil veces en mejorar nuestros métodos de trabajo para que cada motor tenga vida propia y vaya dando resultados en el desarrollo de una fuerza productiva para un país entero”, continuó.

Estados de excepción 

Los estados de excepción también han sido armas de combate que ha usado el Estado para frenar las guerras. Pero estos, por más prórroga que solicite el Presidente de la República, no han logrado acabar con este problema económico que sigue debilitando al país.

“En estos momentos Venezuela está exportando más del 70% de lo que consume. El problema, insisto, no son las guerras con las que ellos se han intentado tapar. El problema son ellos mismos que no han querido otorgarles una mejor calidad de vida a los venezolanos”, expresó la politóloga Beatriz Pérez Blanco.

Pero, el presidente Nicolás Maduro insiste en que entre este año y el 2018 se consolidará la derrota de la guerra económica “a la que ha sometido la oligarquía al pueblo”.

Estado de Excepción y emergencia económica fueron puestos en marcha por el presidente de la República, Nicolás Maduro, el 14/01/2016 bajo la Gaceta Oficial Extraordinaria Nº 6.214.

14/05/2016. Se aprobó una prórroga por 60 días para “enfrentar la embestida de la oligarquía y la guerra financiera internacional”.

14/07/2016. Se aprobó una segunda prórroga por 60 días más para “seguir brindando protección contra la guerra económica”.

14/09/2016. Fue la tercera prórroga aprobada al mandatario nacional por 60 días para “asegurarle a la población el disfrute de sus derechos y preservar el orden interno en el país”.

14/11/2016. Por 60 días más, le fue aprobada a Maduro una cuarta prórroga para “seguir enfrentando la guerra económica y apoyando al pueblo”.

14/01/2017. Venciéndose el plazo de los 2 meses anteriores. Una quinta prórroga surgió por 60 días para “continuar enfrentando la guerra económica”.

14/03/2017. La sexta prórroga se extendió por 60 días más debido a “las circunstancias extraordinarias en el ámbito social, económico y político que afecta la paz social”.

14/05/2017. Surgió la séptima prórroga por otros 60 días debido a “la situación que atraviesa el país para preservar el orden público”.

Memoria inconclusa

Expertos aseguran que inflación, desempleo y pobreza, fueron algunas de las cifras que no reveló el presidente de la República, Nicolás Maduro, durante su memoria y cuenta.

En 2016, el Fondo Monetario Internacional (FMI) estimó que la inflación cerraría con 720%; mientras que el Instituto Nacional de Estadísticas (INE), arrojó un incremento en la tasa de desocupación de 7,3% para 2016; es decir, 34 mil 295 personas más que las registradas en 2015.

 

 

Publicidad!