Los restos fueron llevados hasta la medicatura forense de El Tigre


Un fuerte olor a carne putrefacta alertó a varios cazadores sobre la cercana presencia de un cadáver en las adyacencias de la finca Toyocopano, una unidad productiva ubicada entre los caseríos La Florida y Los Mangos del municipio Freites, lugar donde posteriormente localizaron los restos de un sujeto en avanzado estado de descomposición.

Tras el susto inicial, los hombres dejaron sus armas y con la premura del caso, se trasladaron hasta la población indígena de Kashaama para dar aviso a las autoridades policiales, cuyas comisiones no tardaron en resguardar el lugar donde reposaba esta osamenta.

Se pudo conocer que el hombre, de tez morena y una estatura aproximada de 1.70 metros, estaba tendido boca abajo en las inmediaciones de unos matorrales. El mismo vestía una camisa color vinotinto, un pantalón beige y unas botas de montaña marca Coleman, las cuales mostraban signos de evidente desgaste.

En paralelo, funcionarios del eje contra homicidios del Cicpc Anaco se apersonaron al apartado sitio, para iniciar las investigaciones en torno a este macabro hallazgo.

Adicionalmente, los gendarmes de la policía científica no lograron identificar los restos humanos.

Otros casos

Con este cuerpo, suman tres los cadáveres localizados en zonas rurales del municipio Pedro María Freites este año. En enero, las autoridades del Cicpc ubicaron al fondo de un barranco de Mundo Nuevo a un sujeto aún por identificar y a César Miguel Bello, los cuales estaban desaparecidos desde diciembre del 2016. Extraoficialmente se supo que aún prosiguen las investigaciones sobre este caso.

Carlos Pirela
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