Féminas aseguran que luego de los 40 cuentan con la madurez y el tiempo suficiente para traer un niño al mundo, pues a su parecer a esa edad ya han logrado sus metas y tienen un mayor futuro que ofrecer

Durante los últimos años, la cifra de embarazos a escala mundial se ha incrementado en los dos extremos de la vida, es decir tanto en adolescentes entre los 13 y 15 años como en mujeres mayores de los 40.

Ante la situación, especialistas médicos aseguran que en ambos casos se trata de gestaciones de mayores riesgos.

Tras conocerse esta alarmante crisis, múltiples estudios médicos indican que la mejor edad para ser madre es entre los 20 y 35 años, pero también es cierto que la ciencia cada día continúa avanzando.

Debido a los análisis realizados en varios países, muchas mujeres han decidido esperar unos cuantos años más, pues aseguran que no es el momento correcto para traer un niño al mundo.

 

Resultados
Una encuesta realizada arrojó que las féminas afirman que no están preparadas para tener un hijo, muchas de ellas expresan no estar seguras de estar al lado de la persona indicada.

Otras damas dicen no sentirse preparadas para asumir el reto, que les durará toda la vida.

El informe también resalta que una gran población femenina desea ser madre después de los 40 años, pues, a su juicio, a esa edad ya han logrado sus metas y contarán con el tiempo necesario para la crianza de su bebé.

Aunque hay quienes confiesan sentir miedo por el pasar de los años y temen no cumplir su sueño de dar vida.

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Buenas noticias
Especialistas médicos afirman que las mujeres que quieran tener un hijo a los 40 lo pueden lograr, pues existen muchos tratamientos y opciones que pueden buscar para concebir.

El doctor Carlos Fernández, agregó que entre los datos que se deben tomar en consideración es que las probabilidades de conseguir un embarazo de manera natural pueden disminuir cada día.

Resaltó que a los 41 años de edad se tiene aproximadamente un 25% de probabilidades, a los 43 un 10% mientras que los 44 solo existe un 1.6%.

Añadió que muchas de las damas que logran su gestación lo hacen utilizando diversos tratamientos de fertilidad.

Acotó que debido a esto pueden existir múltiples beneficios durante la espera tanto para el niño como para la madre.

Cuando una mujer recibe la noticia de que se encuentra en la “dulce espera” considera el hecho como una bendición de Dios, aunque los especialistas aseveran que esto tiene sus ventajas y desventajas a cualquier edad.

Opciones para ser madre
– Tratamientos de fertilidad: al alcanzar cierta edad las damas que deseen convertirse en madres deben visitar a un médico especialista, él o ella aconsejará sobre cuáles son los tratamientos que pueden ser usados para concebir de una forma natural.

Donación de óvulos: otra de las posibilidades para ser madres es un embarazo in vitro, este aumenta cuando usan los óvulos de otra mujer que es considerada como una donadora.

– Fertilización in vitro: esta es una de las prácticas más comunes. Consiste en extraer tus óvulos para fecundarlos con el esperma de tu pareja. Los embriones se implantan en el útero.

– Transferencia intrafalopiana de gametos: este método es una de las formas más “naturales” que se usa en la actualidad, se fecunda el óvulo y el esperma en un laboratorio, para después ser inyectado en las trompas de Falopio.

– Vientre sustituto o subrogado: si bien en algunos países no está permitido, en otras partes del mundo se le puede pagar a una mujer para que se le implanten los embriones que resulten de una fertilización in vitro (en caso de que sean viables) o los de una donadora.

Esta es otra de las técnicas para ser madre después de los 40.
– Adopción: esta es otra de las opciones que cuenta con una mayor aceptación a escala mundial, tanto de gobiernos y organizaciones en pro de la infancia.

Riesgos

Diabetes gestacional y presión alta, son algunas de las enfermedades que se pueden desarrollar al tener un embarazo después de los 40 años de edad, especialistas aseguran que esto se debe a que el páncreas funciona horas adicionales para producir insulina, pero no baja el nivel de glucosa de la sangre.

La preeclampsia es una complicación grave que provoca presión arterial muy alta, inflamación en el rostro, manos y pies. En consecuencia daña el sistema nervioso y provoca convulsiones. Además, existe un mayor riesgo de presentar sangramientos y problemas en la placenta.