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Todo es posible para el que cree”, es la frase que encaja perfectamente para definir a un hombre que desde su primer contacto con el mundo se enfrentó a la adversidad, a esas voces que le dijeron nada será posible.

Durante su nacimiento fue diagnosticado con distrofia muscular, los médicos solo le daban siete días de vida, pero esta sentencia no fue tomada en cuenta por sus padres. Ellos decidieron que su pequeño hijo nació para ser un vencedor.

Su nombre es Maickel Melamed, venezolano, economista, coach motivacional y apasionado de los deportes extremos. Salió al mundo para ser un radiante ejemplo de que todos los sueños se pueden hacer realidad.

El amor de su familia fue el motor principal para salir adelante, nunca perdieron la fe en él, continuamente decretaban palabras de ánimo y esperanza, logrando que poco a poco recuperara su movilidad con mucha energía, y más allá de eso que aprendiera a ver cada obstáculo como una posibilidad.

Foto: Romina Hendlin
Foto: Romina Hendlin

Estas semillas de optimismo fueron creciendo en su interior y contra todo pronóstico médico, Melamed, ha practicado parapente, paracaidismo, buceo, montañismo y  el atletismo, resaltando como un momento inolvidable, una de sus más  grandes hazañas, su participación en el maratón de Boston 2015, donde recorrió 46 kilómetros por más de 20 horas seguidas.

También participó en el maratón de New york 2011, Berlín 2012, Chicago2013, Tokio 2014, destacando igualmente su llegada a la cumbre del pico Bolívar. Este gran luchador hablo en exclusiva para compartir un poco de sus experiencias.

-Te has destacado en todo lo que haces, deportes extremos, maratonista ¿Cuál es tu próxima meta a cumplir?

– Yo creo que mi próxima meta a cumplir si es que el mensaje llegó, es que el mensaje trascienda. Es decir, ya si llega mi mensaje que se convierta en el mensaje de otros, que sea el mensaje de otros porque otros lo aplicaron y les funcionó. Que sea el mensaje de otros porque otros lo aplicaron, lo mejoraron e hicieron de eso algo extraordinario con sus vidas individuales y colectivas y por supuesto que trascienda al colectivo de mi país y ojala al de la región latinoamericana o hispanoamericana porque creo en la gente, creo que tenemos mucho que alcanzar como humanidad, creo que ahora es que vienen cosas espectaculares si nos ponemos ya a trabajar en ello. Por tanto mi  mensaje si llega o no llega no es tan importante como que deja y que se construye con eso.

-¿Cuál ha sido el momento más emocionante como deportista?  Y ¿Por qué?

Como deportista uno tiene muchos momentos emocionantes, desde los logros más pequeñitos en los entrenamientos hasta los logros macro que son cuando recibes una medalla y se la colocas a una persona (en mi caso a mi padre), o la entregas a un país, o levantas la bandera representando a más de 30 millones de venezolanos.

Es un sueño hecho realidad y yo creo que todas las personas que llevan la bandera en la espalda, solamente cruzar la meta con esa bandera, se siente una emoción indescriptible, intransferible, pero sin duda deseable para todo ser humano.

¿Qué tendrías que decirles a esas personas que han perdido la esperanza de lograr sus metas?

– A la gente que ha perdido la esperanza, creo que llegó a donde tenía que llegar porque creo que la esperanza nos invita a esperar. Entonces creo que llega el momento donde decide si esas metas son suyas, se apropia de ellas y las hace que pasen, o decide que no son suyas y va por otras metas. Yo creo que ahí está la decisión de la persona, la ambigüedad entre si es mi meta o no es mi meta, la quiero o no la quiero, la voy a lograr o no la voy a lograr; eso es lo que genera el letargo, el fracaso. Pero cuando la persona está determinada, cuando ya dejó de esperar, ya dejó las esperanzas para empezar a construir, para empezar a hacer, incluso para empezar a decidir si esa meta es suya o no y se apropia y se empodera y decide que sus capacidades son suficientes para empezar a intentar e ir por ellas, creo que ahí es donde empieza la nueva aventura.

– Vivimos en un mundo de apariencias y prototipos que instaura el sistema: (No puedes triunfar si no eres atractivo, sin dinero, sin poder), estos pueden ser factores que en la actualidad atacan la estima propia de muchos jóvenes y los paraliza de intentar lograr algo grande. Para Maickel Melamed ¿Cuál sería el mensaje para que una persona se valorara, sin dejarse afectar por su apariencia?

El tema de la estima y el tema de valorarse tiene que ver con encontrar tu diferencia, eso de aceptar que no somos como los demás y aquellos que quieran ser como los demás e intenten ser clones y copias de los demás, además de frustrarse van a llegar a ser una mala copia y una mala versión de otros.

En cambio, aquel que tenga la capacidad de vivir el duelo de no ser otro, vivir el duelo de no idealizarse y vivir el duelo de soltar aquello que no es, para abrazar y celebrar lo que sí es, lo que si tiene como talento, como pasión; entonces esa persona si va a lograr definitivamente empoderarse y lograr la estima suficiente para atraer y extraer de si mismo las capacidades que necesita para lograr todo lo que quiera.

– Actualmente te desarrollas como coach motivacional a través de consultores DAR. Según tu experiencia ¿Cuál es el problema más común en las personas que les impide desarrollar su potencial? y tú mayor satisfacción como coach cual sería?

-Tenemos con la empresa De Alto Rendimiento (DAR) ya muchos años emprendiendo soluciones para ofrecer cultura de alto rendimiento, tanto a personas como a espacios corporativos y a equipos de alto rendimiento. Y en ese sentido ser coach, o facilitador, o psicoterapeuta, o un acompañante de caminos de otros genera satisfacciones impresionantes, donde tú ves sin duda a un ser humano o a un grupo de seres humanos que salen de la propia caja, que salen de la zona de confort para explorar alternativas para su vida, expandir la cantidad y la calidad de ellas y generar soluciones y resultados extraordinarios donde no se pensaba nunca que se podría llegar. Entonces realmente vivir para ver vida es una manera muy poética de hacerlo, digamos ver la vida crecer, ver la vida florecer en los demás y ver la vida que no es otra cosa que expansión, crecimiento alternativas, mejorar y ser productivos, divertidos y sustentables. Sin duda alguna satisfacción espectacular para cualquier vida humana.

Según Maickel Melamed, todo ser humano tiene tres elementos que le impiden alcanzar su máximo potencia en la vida, los definió así:

  • Desconocer cuáles son sus verdaderos objetivos y sus verdaderas capacidades, ese desconocimiento es fundamental.
  • tener puntos ciegos basados en valores que ya no les funcionan y formas y valores reglamentarias que antes funcionaban para su vida pero que ahora, dada la innovación en el entorno, necesita flexibilidad y adaptabilidad.
  • creencia profunda en sí mismo, en sus capacidades, hablo del individuo y del colectivo, el grupo, el equipo; creer realmente hasta donde pueden llegar, generar la apuesta grande que genere la motivación suficiente para que el camino , el esfuerzo que implica mucho agotamiento y mucha entrega se le dé sentido a cada instante.

Pasión, entrega, humildad y valentía son apenas palabras que pueden describir a este gran ser humano, quién ha demostrado que no hay imposibles, las excusas solo son para que aquellos que no se arriesgan. Su vida y logros son claros ejemplos del poder que tiene el amor y la determinación, factores que llevaron a Maickel Melamed, a romper esquemas y paradigmas en la sociedad, convirtiéndose en un ejemplo para todos aquellos que por temor no se arriesgan a cumplir sus sueños, acercándolos a aprovechar cada circunstancia de la vida como un regalo o una posibilidad.

Maickel le demostró al mundo que donde hay esperanza y determinación, ni la ciencia puede explicar lo que un espíritu amante de la vida puede hacer, este deportista motivador se ha ganado el respeto y la admiración del mundo, dejando una huella indeleble en cada paso a su andar.

Desde Madrid / España

Isabel Velásquez

Colaboración para el diario El Norte

 

Redacción El Norte
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