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Solo vendieron un kilo del producto lacteo por persona para poder atender la demanda


Funcioanrios de la GNB intervinieron en la situación irregular que se generó afuera del supermercado. Anny Misel
Funcioanrios de la GNB intervinieron en la situación irregular que se generó afuera del supermercado. Anny Misel

Desde las 3:00 de la madrugada de ayer inició a formarse la cola.

Quienes transitan por el lugar se cuestionaron si habría un concierto en el estacionamiento del Centro Comercial Plaza Mayor de Lechería, pero en realidad se trataba de los usuarios del supermercado Unicasa que buscaban comprar leche.

Contaron quienes hacian la cola que la noche anterior se enteraron que venderían dos kilos del alimento lactaeo por personas. En medio del sol se empujaban y gritaban para poder resguardar el lugar que les tocó.

Tal fue la desesperación, que los trabajadores del expendio de alimentos optaron por enumerar a los compradores.

Con el número estampado con un macador en el brazo, a las 11:00 de la mañana lograron comprar las primeras mil personas, pero aún quedaban en la cola un aproximado de 500 compradores más.

Entre los que lograron salir del aboroto se encontraba Emelys Zapata, una joven madre, quien relató que desde las 4:00 de la mañana estaba haciendo cola con de su bebé recién nacida.  La muchacha, quien reside en el sector Aldea de Pescadores de Lechería, comentó que se enteró la noche del lunes que venderían leche en Unicasa, por lo que no le quedó otra opción que salir a la calle con su pequeña bebé en brazos.

“Tengo que buscar el producto para alimentar a mi hija”, comentó.

Los ánimos empezaron a caldearse cuando el encargado del expendio anunció que la mercancía se estaba terminando y que para poder suplir toda la demanda inciarían a vender solo un kilo por persona.

Resguardo

Ante los constantes insultos y reclamos, fue necesaria la intercención de la Guardia Nacional Bolivariana (GNB), cuyos funcionarios intentaron organizar la fila, que cada vez se hacía más larga.

“El pueblo tiene hambre”, gritó sin nigún miedo a las autoridades, Rosa Pérez, una mujer de unos 60 años, quien aseguró que la situación a la que ha llegado el tema de la escasez ha rebasado los límites de la tolerancia.  La mujer comentó que se encontraba en el lugar desde muy temprano, a pesar de estar en la cola para los discapacitados.

Así como Rosa, habían otras personas en las mismas condiciones. Mujeres embarazadas o con niños en brazos y personas de la tercera edad, no retrocedieron un centímetro hasta conseguir adquirir el producto.

Desesperados

Gritos y empujones estaban a la orden día a las fueras del supermercado Unicasa de Lechería, ubicado en el Centro Comercial Plaza Mayor, las razones del problema se debía a la venta de leche.

La situación ameritó la intervención de la GNB, sin embargo la desesperación de los usuarios era incontrolable.  El encargado de la venta calculó más de 500 personas, pese a que ya habían vendido el producto a más de mil personas que hacían cola desde las 3:00 de la madrugada.

Emely Arenas C.
[email protected]

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