El presidente de la Cámara de Comercio de Barcelona, Wael Raad, confirmó que en lo que va de año más de 400 locales han bajado sus santamarías por no tener cómo reponer el inventario, lo que beneficia el incremento de la economía informal.

Precisó que la mayoría de estos empresarios decidió cambiar el rubro que vendían porque ya no les era rentable vender calzados y ropa.

De no tomarse los correctivos económicos, advirtió el vocero, la cifra se puede incrementar antes de culminar el 2016.

“Los empresarios han preferido cerrar sus tiendas y comenzar a traer alimentos de Brasil porque son más fáciles de vender. La ropa y el calzado no tiene tanta demanda como la comida”, explicó Waad.

Kenlibeth Fernández
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