Parientes del fallecido denunciaron la negligencia que hay en centros de salud de la región

La comunidad de San Diego, en la zona rural de Puerto La Cruz, perdió a uno de sus habitantes de forma violenta la noche de este domingo.

A Roberto Leomar Fuentes Reyes lo mataron de un balazo en el intercostal izquierdo, luego de que se negara a ser despojado de sus pertenencias.

De acuerdo a la versión policial, el hombre de 50 años fue emboscado por un sujeto desconocido. La víctima jugaba cartas en casa de unos amigos, en la avenida principal de ese sector porteño.

Relato
Roberto Fuentes, hijo del occiso, reveló que su padre era chofer en una línea de transporte público que asiste a la población donde ocurrió el crimen.

Sostuvo que su progenitor no tenía planes de estar en la casa donde ocurrió el homicidio. Sin embargo, iba de paso por la zona y decidió quedarse un rato en el lugar de los hechos.

El hombre contó que su padre le dijo al victimario que ya le había quitado todo, que qué más quería. Esta frase quizá fue desafiante para el maleante, quien enseguida disparó.

Fuentes Reyes era el mayor de 10 hermanos y deja en la orfandad a tres hijos que procreó con Marlene Jiménez.

Sin insumos

Aunque a Roberto Leomar Fuentes Reyes (50), lo hirieron la noche del domingo, logró conducir hasta la emergencia del hospital Luis Razetti de Barcelona. Allí le dijeron que no podía ser atendido por falta de insumos médicos, por lo que la víctima se trasladó hasta el hospital Domingo Guzmán Lander. Según sus parientes, allí lo dejaron morir porque lo dejaron acostado en una camilla sin prestarle asistencia médica.