El noruego Andreas Mikkelsen (VW Polo-R) ganó ayer el Rally de Australia, 13ª y última prueba del Mundial (WRC) disputado en los alrededores de Coffs Harbour, a unos 400 km al sur de Brisbane.

Mikkelsen, que cosecha el tercer éxito de su carrera en WRC, el segundo de esta temporada, superó en 14 segundos y 9 décimas su compañero de equipo, el francés Sébastien Ogier, cuádruple campeón del mundo, y en 1 minuto, 12 segundos y 6 décimas el belga Thierry Neuville (Hyiunday i20). Este último termina vicecampeón del mundo, detrás de Ogier. El francés, coronado por cuarta vez consecutiva, en Cataluña, ganó la Power Stage, firmando en total siete tiempos scratchs frente a 10 de Mikkelsen, de un total de 23 especiales disputadas. Tras la decisión tomada a principios de mes por Volkswagen de retirarse del mundial, Mikkelsen, Ogier y el finlandés Jari Latvala, que terminó octavo, deberán hallar una nueva firma la próxima semana.

AFP