La supuesta disputa por el amor de una mujer fue el detonante de un doble derrame de sangre la mañana de este lunes dentro de las instalaciones del Regimiento Guardia del Pueblo, ubicado en la avenida Raúl Leoni en Barcelona, adyacente a la Maestranza.

El gatillo de un arma de fuego tipo carabina, marca Beretta, modelo Cx4, calibre 9 milímetros, que marca el serial CX39018, fue accionado a eso de las 7: 00 a.m en la instalación militar, situación que activó las alarmas entre la población castrense del recinto.

Presuntamente fue Edwin Alfonso Gil Álvarez, sargento segundo de la Guardia Nacional Bolivariana (GNB), de 25 años de edad, quien disparó su fusil contra su compañero Sergio Over Yánez Barreto, también de 25 y quien era sargento primero.

De forma extraoficial se supo que una vez que Gil Álvarez le propinó dos impactos de bala a Yánez Barreto -uno en el tórax y otro en el cuello- volvió su armamento contra sí mismo y se disparó en el pecho, quitándose la vida.

Los compañeros de ambos uniformados los trasladaron hasta la emergencia del hospital Luis Razetti de Barcelona, donde fueron ingresados a las 7:21 a.m.

Ambos hombres ya eran cadáveres al momento de que los galenos de guardia intentaron asistirlos en el centro de salud capitalino.

Trascendió que los ahora occisos tenían tiempo disputándose la atención de una mujer, cuya identidad no fue revelada hasta el cierre de esta edición. Tampoco se supo desde cuándo existía la rencilla entre los involucrados.

Una versión no oficial sostuvo que Gil Álvarez supuestamente ya había amenazado de muerte de forma pública a Yánez Barreto, por lo que el móvil de venganza podría cobrar fuerza en el caso.

Lamento

La noticia de la muerte violenta de los dos militares tomó por sorpresa a los familiares, amigos y allegados de ambos infortunados.

Una amiga de Sergio Over, quien no se identificó, señaló entre lágrimas que el joven era oriundo de El Tigre, al sur del estado Anzoátegui.

El padre del sargento primero, quien tampoco aportó su nombre, manifestó estar “sumamente consternado por lo sucedido”.

Llegó escoltado por un grupo de efectivos militares a la sede del Servicio Nacional de Medicina y Ciencias Forenses (Senamecf), ubicada en Tronconal III.

Paúl Rivas González
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