Yadiel Molina hace un gesto de su mano derecha, la misma con la que enfría a los osados que se atreven a robarle, y desestima ser el dios del equipo de Puerto Rico que se mantiene invicto en el Clásico Mundial de Béisbol 2017.

La actuación de Molina en el torneo ha sido tan espectacular que la prensa de su país lo calificó de “El dios del triunfo”, algo que, con su conocida humildad, el receptor aclara.

“Lo que sí puedo decir es que estoy muy agradecido a Dios por esta oportunidad y tener este tipo de juego, y el crédito que le doy a todos mis compañeros”, dijo Molina en conferencia de prensa en San Diego, donde juega Puerto Rico en el Grupo F del Clásico Mundial.

“Yo los guío (a los lanzadores), pero si ellos no ejecutan bien no ganamos. Esta victoria fue grande, fuimos a jugar a la pelota y fuimos a matar. Ejecutamos un gran juego”, apuntó el estelar receptor de los Cardenales de San Luis.

El receptor boricua fue héroe del partido que su equipo le ganó 3-1 al campeón defensor República Dominicana la noche del martes, en el arranque de los cuartos de final en San Diego (California) del torneo beisbolero.

AFP
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