Jefe de Polilibertad señaló que los presuntos hampones montaban alcabalas falsas con el fin de robar y extorsionar a choferes

A las 6:00 de la tarde del pasado jueves, se encendieron las alarmas de los efectivos de seguridad en la carretera nacional de San Mateo, zona centro del estado Anzoátegui.

¿La razón? Tres hombres, al parecer vestidos con uniforme policial, habían montado un punto de control “fantasma” en el eje vial antes mencionado con el fin de extorsionar y robar a los choferes que transitaran por la zona.

Tras conocer la situación, funcionarios de la Policía del municipio Libertad (Polilibertad), acudieron al sitio y, tras darles la voz de alto a los individuos, estos accionaron sus armas de fuego contra la comisión.

En la refriega ultimaron a uno de los presuntos hampones.

El director de Polilibertad, Ángelo Venturella, informó que el occiso respondía al nombre de Ricardo Rafael Gómez Pérez, de 22 años de edad.

“Las otras dos personas que andaban con este sujeto lograron huir de la zona y no pudieron ser capturados”, señaló.

La autoridad afirmó que ya se encuentran en patrullaje constante para dar con los otros implicados en dicha acción.

Añadió que esa no era la primera vez que recibían denuncias sobre esas personas. Reconoció que en oportunidades anteriores, efectivos de vigilancia y patrullaje de ese cuerpo policial habían recibido denuncias por parte de los trabajadores del volante que transitaban por la carretera; sin embargo, aseguró que cuando acudían a la zona ya los hombres se habían ido.

“Estos sujetos operaban vestidos con uniforme de la Policía del municipio Freites (Polifreites)”, añadió Venturella.

A la morgue
El cuerpo de Ricardo Gómez fue trasladado hasta la morgue del Servicio Nacional de Medicina y Ciencias Forenses (Senamecf), en Barcelona.

Los galenos de guardia le observaron dos heridas de bala en el pecho.

Funcionarios del Cuerpo de Investigaciones Científicas, Penales y Criminalísticas (Cicpc), comenzaron las averiguaciones de rigor y se incorporaron a las labores de búsqueda de los sujetos que lograron escaparse.

Al cierre de la edición ningún familiar de Gómez Pérez había acudido a la medicatura forense a reclamar sus restos.

Eran azotes

Testigos del hecho, que prefirieron mantener su nombre en reserva, aseguraron que estos sujetos, al parecer, mantenían azotadas a las personas que transitaban por esa vía; sobre todo en horas de la tarde. “La delincuencia está desatada en la zona centro. Vivimos casi que en un toque de queda porque después de las 5:00 de la tarde no estamos seguros en la calle”, denunció un chofer.