Con el cráneo golpeado y fracturado quedó el cadáver de Jesús Alberto Sifontes Urbáez, luego de que presuntamente varios funcionarios policiales le dieran una golpiza a punta de cachazos.

El ayudante de albañilería se encontraba recluido desde el 16 de septiembre en terapia intensiva, fecha en la que se produjo el encuentro que acabó en su muerte ayer alrededor de las 4:00 de la madrugada.

La madre del hombre que residía en Anaco, Hayde Urbáez, contó que en realidad desconocía qué sucedió. Solo le informaron que alrededor de las 4:00 de la tarde del referido día varios hombres lo atacaron en la Plaza Bolívar de Cantaura, adonde había viajado a visitar a su pareja.

Recordó que hace 20 días lo trasladaron del municipio Freites a Bolívar, donde permanecía recluido en el hospital Razetti luego de que lo operaran. Sin embargo, nunca estuvo consciente.

La madre detalló que el hombre de 38 años dejó tres hijos de una pareja anterior y su actual mujer viuda. Además, Sifontes era el mayor de cuatro hermanos.

Sobre la participación de policías, no se pudo comprobar a cuál cuerpo de seguridad estaban adscritos.

El Cuerpo de Investigaciones Científicas, Penales y Criminalísticas realiza las pesquisas.

Katherine Carrizales
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