La Biblia dice en Deuteronomio, 18: 9 al 13: “No sea hallado en ti quien haga pasar a su hijo o a su  hija por el fuego, ni quien practique adivinación, ni agorero, ni sortílego, ni hechicero, ni encantador, ni adivino, ni mago, ni quien consulte a los muertos. Porque es abominable para Jehová cualquiera que hace estas cosas”. 


De que vuelan, vuelan”. No se trata de una simple frase, es casi una impronta en el ADN venezolano, un pueblo creyente de los rituales, de las religiones, de la brujería… y que hoy ve en el anuncio de la circulación de nuevos billetes más que la renovación del cono monetario, ve la confirmación de un hechizo vinculado a la santería.

El mito comenzó en 2008 con aquella reconversión monetaria que le quitó tres ceros a todos los precios y cobró un segundo aire este 7 de diciembre cuando el Banco Central de Venezuela presentó el nuevo diseño para el papel moneda: un reciclaje, solo se cambia colores y montos, pero se mantienen las mismas figuras.

Esto tiene una razón de ser, según conocedores del tema que piden no ser identificados, a continuación las explicaciones sobre la polémica hipótesis:

I: Las cortes en bolívares

Negro Primero, el mítico hombre que luchó por la independencia también es el jefe supremo de la corte negra africana, según los seguidores de la santería. Además, fue el escogido para estar en los billetes de 5 bolívares y ahora repite en los de 1.000.

La corte india también está representada con la cara del indio Guaicaipuro en los billetes de 10 y estará en los de 2.000. En el papel moneda de 20, el BCV decidió plasmar a la heroína Luisa Cáceres de Arismendi, que ahora estará en los de 5.000, pero los fanáticos religiosos aseguran que realmente se trata de María Lionza, diosa de la montaña de Sorte, que ostenta una corte espiritual propia.

El billete de más alta denominación pertenece a Simón Bolívar, está en el de 100 y estará en el de 20.000. El líder nacional también es la máxima figura de la corte de libertadores.

Este paralelismo de personajes históricos criollos con las tres potencias de la religión yoruba, constituye toda una construcción espiritual que responde a las raíces santeras de Hugo Chávez y a supuestos pactos con deidades, entre esas, Elegua, según publica el diario marabino Versión Final.

Una figura humana al extremo derecho del billete de cien (pronto de 20.000) simula ser Elegua. Ojos que miran a la izquierda, con malicia; boca que sonríe con perversidad, frente adornada por un cintillo, cuello enroscado por un collar que en las tribus africanas se usa para alargar el cuello.

II: Los brujos de Chávez

—En la cárcel, Chávez se la pasaba jugando a la ouija. Después comenzaron a hacer las sesiones de espiritismo (…) Los propósitos de esas sesiones era convocar a los espíritus libertadores y revolucionarios del pasado, para que supuestamente los guiaran (…) Algunos no creímos nada de eso, pero otros otorgaban total credibilidad a las palabras de los espíritus, que bajaban y hablaban a través de Chávez—. Entrevista con Yoel Acosta Chirinos, compañero de celda de Chávez.

El fragmento antes reproducido se lee completo en el capítulo 7 del libro Los brujos de Chávez, del periodista venezolano David Placer y que tanto revuelo causó.

Desde los tiempos de la “conspiración”, a inicios de los ochenta, Chávez gustaba de los espíritus y adivinos. Tenía una bruja de confianza, Cristina, a la que siempre consultaba antes de hacer algún viaje o asistir a reuniones importantes. Durante su tiempo en la cárcel, después del golpe de Estado —en 1992—, hablaba con Bolívar y su ancestro, Maisanta, afirma la investigación publicada como libro.

Elio Peña; pastor de iglesia cristiana, Eduardo Ortigoza; sacerdote católico, y un seguidor de la religión santera que prefirió llamarse Carlos hablan de los billetes. —¿Qué ve en el de cien?
—Algunos dicen que es un niño (…) Nosotros tenemos varios años dedicados al estudio de la cultura yoruba, afrocubana, que tristemente penetró en nuestro país (…) entendemos que hay libertad de culto, pero la Biblia es clara: solo adorarás a un Dios único— aporta Peña al periódico occidental.
—La forma en la que se concibió el billete, tipo busto vertical, habla sobre que fueron pactados. Considero que esa es la razón por la que el bolívar está por debajo— añade el pastor.
—¿Cómo entra lo yoruba en un Estado cristiano?
—Data desde 1992, desde que comenzó en ellos esa pasión por la doctrina revolucionaria socialista. Es imposible divorciar la doctrina socialista de la religión, cuyo líder en Hispanoamérica fue Fidel Castro. El expresidente y sus seguidores más cercanos abrazan esa doctrina— complementa Peña.
Y terminaron enredados.

Para Eduardo Ortigoza, solo algo está claro: “Solo amarás a Dios por sobre todas las cosas”.
—El acto de creer en algo distinto es intelectual, emotivo y religioso. ¿Quién es el indio Guaicaipuro para mí? Un personaje de la historia (…) Pretenden debilitar la cultura occidental, que es una cultura cristiano-católica, al introducir imágenes demoníacas o rasgos desconocidos en nuestros billetes— explica Ortigoza.

—La figura del billete de cien es Elegua— afirma el santero que prefirió llamarse Carlos.
Elegua es una deidad yoruba que es dueña del destino y de los caminos, los abre y los cierra, y se mueve entre el bien y el mal. Es capaz de ser muy bueno, pero también malo. Carlos aclaró que para que la economía de Venezuela esté en crisis, algo pendiente debió de haber dejado Chávez con la deidad o, en su defecto, con el espíritu del Libertador.

Mientras, la explicación oficial se centra en que la figura es la empuñadura de la espada de Bolívar.

Los billetes venezolanos están marcados por mitos religiosos para buena parte de la población. Archivo

III: Lo animista

Las toninas del parque nacional Médanos de Coro. Los cachicamos gigantes de Los Llanos. Los cardenalitos del parque nacional El Ávila. El águila arpía del parque nacional Canaima. El oso frontino del parque nacional Sierra Nevada. Las tortugas carey del archipiélago Los Roques.

Fauna y flora adornan los billetes. Para el sociólogo Miguel Ángel Campos, está claro el animismo de este gobierno socialista. —La tendencia por la naturaleza nacional, el universo tangible, los animales y plantas como una geografía… eso es muy importante en el discurso de la izquierda latinoamericana: la apelación constante a lo local, lo regional, frente al mundo planetario, el imperialismo y el capitalismo. El fervor hacia el animismo, en el que la geografía y el cosmos lo arropan todo, es africano— explica.

El animismo es una creencia religiosa que atribuye a todos los seres, objetos y fenómenos de la naturaleza un alma o principio vital.

Mientras se da esta polémica hay una parte de la población que espera ya la circulación de la nueva familia de billetes, pero por una razón más práctica: por santería o no, con hechizo o sin él, el tema del efectivo en el país se convirtió en un verdadero sacrificio.

Cortesía

Supersticiones

La Iglesia católica le da lectura al tema que no es nuevo, pues desde que se inició la reconversión monetaria, en 2008, las imágenes ocultas en los billetes “fuertes” han dado mucho de qué hablar por lo que se ha invitado a pasar por alto tal situación y no caer en supersticiones, tal y como lo expresa monseñor Antonio López Castillo. “No hay que creer en eso. La gente se imagina lo que quiere, por eso no hay que darle importancia”, dice monseñor en referencia al tema, que nuevamente sale a flote, toda vez que se anunciara la impresión y emisión de los nuevos billetes a partir del 15 de diciembre de este año.

JAT
redaccion@elnorte.com