Las últimas cifras oficiales (de 2015) señalan que en el país había 63.328 pacientes con VIH que consumían tratamiento antiretroviral: 47.969 hombres y 15.359 mujeres. De esos, 1.145 son pacientes menores de 15 años. Según una alocución de agosto de este año de Luisana Melo, ministra de Salud, la cifra ya anda por el orden de los 65 mil.

nacionalesLos 20.490 pacientes de Caracas se dividen así: 4.244 en el hospital José María Vargas, 5.175 en el Hospital Clínico Universitario, 4.027 en el Centro Clínico de Inmunología y Reumatología, adscrito al Instituto Venezolano de Seguros Sociales (Ivss) y 2.823 en el Hospital Militar Dr. Carlos Arvelo. Y todos, tanto de Caracas como del interior, se enfrentan al Día Mundial de la Lucha contra el Sida en un país en medio de una crisis de salud. Se sabe que en nuestro país existen 21 fármacos y 33 presentaciones de antiretrovirales cuya distribución está garantizada, según la misma Melo. Sin embargo, las organizaciones no gubernamentales han denunciado que escasean. Incluso, en mayo, tres meses antes de que la ministra asegurara que había todos los medicamentos, organizaciones de 20 estados del país protestaron frente a la Organización Mundial de Salud (OMS) exigiendo sus medicamentos, según informó Efecto Cocuyo.

Durante todo el año se registraron serios episodios de desabastecimiento de algún antiretroviral: el Truvada desapareció enero y febrero, el Viraday entre marzo y abril, la Nevirapina enero, febrero, septiembre, octubre y noviembre, el Enfuvirtide entre marzo y abril, el Raltegravir entre marzo y junio, el Rilpivirina marzo y abril, el Darunavir en mayo, el Etravirina en mayo y junio y el Reyataz entre julio, agosto y octubre. Esto según el registro de la organización Stop VIH, publicó Efecto Cocuyo.

Pero los antirretrovirales no son lo único que les hace falta a los pacientes. Los brazos de la escasez se extienden a los fármacos para infecciones oportunistas, reactivos para examen y fórmulas lácteas para los bebés. Nada más en el hospital de niños J.M. de los Ríos hay 642 niños sin fórmulas para alimentarse.

En el tema de los reactivos, la situación es grave. Durante los primeros cuatro meses del año no hubo para pruebas de detección de VIH, tampoco para la realización de pruebas de carga viral ni conteo linfocitario de CD4/CD8 en todo el país. El examen de carga viral, necesario para determinar la carga del virus en un paciente, solo se practica en cinco laboratorios públicos según denunció Stop VIH. “El impacto negativo se profundiza aún más en aquellas personas con VIH o con SIDA que residen en las ciudades, pueblos y caseríos de los estados lejanos. La mayoría de estas personas son de escasos recursos económicos, quienes deben costear los gastos de transporte (terrestre y fluvial), alimentación y hasta de alojamiento”, dice un documento de la fundación.

El principal es el Instituto Nacional de Higiene Rafael Rangel, ubicado en la Ciudad Universitaria de Caracas, que practica la prueba de carga viral a las personas con VIH residentes del Distrito Capital y estados Miranda, Anzoátegui, Monagas, Bolívar, Delta Amacuro, Nueva Esparta y Sucre.

Cortesía Efecto Cocuyo
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