En la Asamblea Nacional se sigue dando un discurso de doble moral, con unas grandes incongruencias entre sus parlamentarios, hoy vuelven con el cuento que “los venezolanos decidieron vivir en un país mejor, donde se garantice la comida, las medicinas” y todo el cuento que echan, pero tristemente se les va en discurso, porque con ellos lo que sí hemos tenido garantizado, es el terror que han generado en la población con su puesta en marcha de la violencia en las calles del país.

Hasta cuando pretenden hacernos creer que sus marchas son pacíficas, no dudamos que algunos de los que marchan lo hacen pacíficamente, apelando a su derecho constitucional, pero por qué llevan delante de ellos, a un montón de encapuchados, que destruyen todo a su paso, incendian, obstruyen calles, limitan el libre tránsito, tanto vehicular como peatonal, atacan los servicios públicos, provocan a los de la seguridad del Estado, buscando la mejor foto en el momento que el GNB o PNB reacciona a la agresión, y como cosa extraña, la prensa tanto nacional como internacional va pegadita a la turba de violentos que van al frente de la marcha.

Es que no tienen moral para hablar de nada, ante los acontecimientos y propósitos que tienen con su país, ¿en serio creerán que si atacaran a Venezuela como recientemente lo hicieron con Siria, o como lo han hecho en tantos países, Libia, Irak etc. el misil caería en dónde? ¿En Miraflores tal vez? ¿O iría casa por casa preguntando si tenemos escondidos los del gobierno para explotar allí? ¿Cuál es el país que pretenden gobernar después de una intervención extranjera? ¿Un país en ruinas, o un país con olor a muerte por doquier? En ocasiones los oímos hablar y dan vergüenza, y ganas de que la justicia actúe verdaderamente, hablan de una dictadura y sin embargo están pidiendo la intervención de nuestro país desde las instituciones del Estado, y siguen allí. Se han burlado del pueblo que los eligió.

El pueblo solo les dio poder para que arremetieran contra nuestro país y contra nosotros mismos y continúan con el discurso aquel caza votos, primero pedían llegar a la Asamblea para desde allí “solventar” los problemas del país, y no han hecho un solo decreto que incluya al pueblo, lo que sí han demostrado es las ganas que tienen, de borrar al gobierno de Nicolás Maduro y todo lo que huela a revolución. ¿Cuándo será que tendremos una oposición seria en nuestro país, alguien que no se burle de toda la población, tal vez lo haya por ahí escondido en algún rincón, pero avergonzado de lo que sus voceros han hecho y continúan haciendo, ¿Cuándo será que la justicia va a funcionar como se debe, les quita la investidura política y los encarcela como lo que son, desestabilizadores y revoltosos, pero acusaciones, declaraciones y pruebas vienen y van y todas son engavetadas, mientras la vida del ciudadano común pende de un hilo, no solo por la inseguridad reinante, sino porque no sabemos con quién se corre más peligro, si con la delincuencia común, o con esta gente que habla de pueblo, pero arremete contra él, sin importarles las consecuencias, hablan de que tiene que haber sangre, como si estuvieran hablando de un festín, dicen que para salir de Maduro tiene que haber muertos, pero ellos están bien resguardados, ¡qué vergüenza!
Ahora bien desde el extranjero, muchos venezolanos se han dado a la tarea de voltear nuestra bandera al revés, María Conchita en el 2014, se fotografió desnuda solo cubierta con la bandera de Venezuela, y muchos otros salen en videos montando su mejor show, llorando por un país que tienen muchos años que no visitan, y que solo se enteran de lo que ocurre por las noticias negativas que les llegan por los medios privados, y desde Miami son más venezolanos que cualquier otro.

Pues el panita Julio les dijo lo que son, o sea terroristas, delincuentes que han llevado sus malas costumbres al país que los ha acogido, y por si fuera poco son como una enfermedad contagiosa que pueden contagiar a otros países ¡qué horror! Tanto que se han esmerado en hacerle publicidad nefasta a Venezuela y al gobierno, defendiendo a la oposición, miren lo que piensa este señor de los que han abandonado el país, por las causas que sean.

Es casi lo mismo cuando mostró su desprecio por Siria, cuando dijo que nosotros no podíamos defenderla porque no sabíamos dónde quedaba. Un ser como este es el que necesitamos que nos gobierne, para que nos vuelva a caracterizar como los enzapataos y los alpargatúos de Rafael Caldera. Ese si sabe de justicia e igualdad social. ¡Dios! En manos de quienes estará nuestro país si lograran su cometido.

Pero no hemos escuchado una réplica de aquellos venezolanos en el extranjero, que fueron ofendidos por este señor, ahora yo como venezolana amante de mi país, sí me da vergüenza que digan que este hombre es venezolano.

 

Qué pelón, Julio Borges por Zonia Linares